El director general para América Latina de Citi, Ernesto Torres Cantú, sugirió que se incremente la inversión de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) en proyectos tanto públicos como privados de largo plazo.

Al participar en el Encuentro Digital 2020 de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), explicó que actualmente más de 50% de los recursos que administran las afores está invertido en activos del gobierno federal, de ahí la relevancia de que diversifiquen las inversiones en otra clase de instrumentos financieros.

“Lo que quisiéramos es más proyectos públicos-privados porque para nuestros aforahabientes no nada más aumenta el rendimiento, sino que disminuye el riesgo porque lo diversifica en lugar de estar concentrados de una manera tan grande sólo en el gobierno federal”, dijo Torres Cantú.

Subrayó que para que haya más proyectos públicos-privados lo que se requiere es “mayor seguridad jurídica” en México para inyectar confianza a la inversión.

A octubre del 2020, las 10 Afores que conforman el sistema de pensiones en México, administraban 4.41 billones de pesos. De esta cantidad, 51.6% estaban invertidos en instrumentos de deuda gubernamental.

Mientras que en renta variable nacional e internacional tenían invertidos 23.6%; en Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (Fibras) 2.1%; en instrumentos estructurados, como Certificados de Capital de Desarrollo (CKD) y Certificados de Proyectos de Inversión, 5.9% y en deuda corporativa nacional 15.4 por ciento.

Torres Cantú explicó que el sistema de las Afores es creciente y es casi del tamaño del ahorro del sistema bancario.

“Imagínense que se puede duplicar el sistema, eso significa que se duplica la cantidad de dinero disponible en nuestro país para financiar proyectos de largo plazo, tanto privados como públicos y eso tiene un beneficio enorme para el crecimiento de la economía”.

Al respecto, el presidente de la Amafore, Bernardo González, dijo que, de aprobarse la reforma al sistema de pensiones, aproximadamente en 10 años podría duplicarse el saldo del ahorro de los trabajadores, con lo que representaría casi 40% del Producto Interno Bruto. Actualmente el saldo de crédito de los 51 bancos en el país representa 22% del PIB nacional.

judith.santiago@eleconomista.mx