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Venezolanos varados en México buscan salvoconductos para regresar a su país
La señora Marian salió hace siete meses de Venezuela en compañía de su hijo de 14 años, y llegó en septiembre del 2024 a México, donde estaban en espera de su cita en el programa CBP ONE, la cual fue cancelada tras la suspensión de la plataforma el pasado 20 de enero, ahora busca una forma de regresar a casa.
La incertidumbre generada ante el regreso de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos hace una semana, ha generado que millones de migrantes venezolanos varados en México que buscaban el sueño americano se centre ahora en intentar regresar sus países de origen.
Tal es el caso de la señora Marian, originaria de venezuela que, como muchos otros de sus connacionales, se quedó sin la posibilidad de solicitar asilo a Estados Unidos.
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Madre, esposa, abuela, enfermera y ahora migrante indocumentada, la señora Marian salió hace siete meses de su país en compañía de su hijo de 14 años, y llegó en septiembre del 2024 a tierras mexicanas, donde estaban en espera de su cita en el programa CBP ONE, la cual fue cancelada tras la suspensión de la plataforma el pasado 20 de enero, el primer día de gobierno de Trump.
En su natal Venezuela, Marian es licenciada en Enfermería y estaba cursando la maestría en Dirección en Salud Pública, pero su vida dio un giro y al migrar a México se emplea en una fábrica donde gana 200 pesos diarios, sin algún tipo de seguridad social, con el miedo de ser despedida al protestar por los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo.
En la charla con El Economista, la señora Marian pide a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, que los apoye para poder regresar a su país.
“El sueño americano no se cumplió y sabemos que entramos de manera ilegal a México, pero solo queremos trabajar para ayudar a mi esposo y a mis hijos”, asegura la venezolana, quien busca llegar a Colombia para recibir el apoyo de un amigo.
Doña Marian asistió a la embajada de Venezuela en México para solicitar un salvoconducto para poder salir del país rumbo a Colombia, pero este fue negado y se le pidió que tramitara y pagara su pasaporte, el cual tiene un costo de 340 dólares; mientras que el documento para su hijo cuesta el doble, además de que debe cubrir una multa por haber salido de manera ilegal del país sudamericano .
“En el aeropuerto Benito Juárez en la aerolínea Avianca, me permiten volar a Colombia por 300 dólares por persona, estamos hablando de 12 mil pesos por mí y por mi crío”.
La otra crisis que no se ve, es la que están enfrentando aquellos migrantes que se quedaron varados en México y otros países, que saben que no podrán llegar a Estados Unidos, que muchos salieron de manera ilegal o sus documentos fueron robados en su andar por Centroamérica.
En el caso de los venezolanos enfrentan mayores temores, ya que al regresar a su país corren el riesgo de ser acusados de "traición a la patria" y enfrentar una condena 20 años de cárcel, explica doña Marian, quien destaca el temor a no pertenecer a ningún lugar: “no migramos por gusto, sino por hambre y necesidad”. Ella comparte que aún contando con una licenciatura no ganaba más que 1,200 bolívares, lo cual no alcanzaba para mantener a su familia.
Su estancia en México también implica mayores retos, ya que Marian detalla en entrevista la dificultad que ha tenido para cubrir el costo excesivo de la renta. Ella paga 5,000 pesos al mes por una habitación con su hijo al norte de la ciudad, un costo que prefieren pagar a vivier en los campamentos, donde persisten rumores de inseguridad entre la comunidad venezolana.