Las agresiones y 24 asesinatos de sacerdotes católicos durante este sexenio, de acuerdo con cifras del Centro Católico Multimedial, se puede deber al desdibujamiento de la estructura católica en las comunidades frente a la violencia, consideró el politólogo y experto en temas de seguridad del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Gustavo López Montiel.

“Cada uno de los casos de agresiones contra los miembros del clero abren la duda sobre si su liderazgo representa un contrapeso para los grupos del crimen organizado”, dijo.

Detalló que la figura de los curas tiene un liderazgo natural en las comunidades del país, muchas de ellas azotadas por la violencia, en esa posición hace que el párroco se entere de primera mano de todas las actividades que se realizan en el entorno, y que, dependiendo de la zona, ha sido de riesgo su labor por los grupos criminales.

“Por ejemplo hay algunos que se meten al tema de los derechos humanos, modifican estructuras de interés que pasan por el crimen, muy similar, con lo que ha pasado con los últimos sacerdotes que han asesinados, que eran defensores de los derechos humanos, son reacciones directamente relacionadas con su labor”, señaló Montiel.

El especialista del ITESM hizo referencia al obispo Salvador Rangel, de Chilpancingo, Guerrero, quien el pasado 1 de abril dijo haberse reunido con un líder criminal a quien le pidió no matar a candidatos en el proceso electoral.

Cabe mencionar que este miércoles fue hallado muerto en Morelos, días después de ser secuestrado, el sacerdote Moisés Fabila Reyes; en días anteriores otros dos párrocos fueron asesinados; uno a tiros a las afueras de la ciudad de Guadalajara, y otro fue apuñalado en la periferia de la Ciudad de México.

Ante la situación de violencia contra miembros del clero católico, el arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, en redes sociales lamentó la muerte de Moisés Fabila Reyes.