Aunque en el Senado se anunció que había un acuerdo para sacar la reforma política del Distrito Federal que le dé autonomía a la capital, hasta el cierre de esta edición los acuerdos no fluyeron, pero los legisladores tenían preparado un dictamen que sepultaba la propuesta de formar un grupo de expertos que se encargara de avalar la nueva Constitución de la Ciudad de México.

Con el nuevo proyecto de dictamen que se distribuyó a los senadores de la Comisión de Puntos Constitucionales, Distrito Federal, Estudios Legislativos Primera y Estudios Legislativos Segunda, se facultaba a la VII Legislatura de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, electa para el periodo 2015-2018, a ejercer las funciones de Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

Con esto se muere la propuesta de que un grupo de constitucionalistas fueran los encargados de avalar la Constitución de la Ciudad de México, como lo había planteado el presidente de la Comisión del Distrito Federal, el perredista Mario Delgado, uno de los que más ha presionado para que salga la reforma.

El dictamen que el PAN frenaba propone que sea facultad exclusiva del Jefe de Gobierno del DF elaborar y remitir el proyecto de Constitución Política de la Ciudad de México que será discutido, en su caso modificado, y votado por la Asamblea Constituyente.

Además se establece que la Ciudad de México es una entidad federativa que goza de autonomía en todo lo concerniente a su régimen interior y a su organización política y administrativa. Precisa que el gobierno de las demarcaciones territoriales estará a cargo de alcaldías que son órganos político-administrativos que se integran por un alcalde y por un concejo, electos para un periodo de tres años.

Los legisladores habían acordado sacar esta reforma en el periodo ordinario que concluye el lunes y hasta el cierre de la edición todavía se esperaba aprobar el dictamen para turnarlo enseguida al pleno.