El Seguro Popular (SP) fue una política pública muy bien diseñada, pero abandonada, particularmente durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, consideró el experto en políticas públicas Carlos Luis Moreno Jaimes. En tanto, la presidenta de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, Miroslava Sánchez Galván, afirmó que esa forma de atender con servicios de salud a los no asalariados en su momento cumplió su cometido, pero no con todo lo necesario, ni a todos los que lo requerían.

En entrevista, Moreno Jaimes, investigador del ITESO y quien junto con Laura Flamand es autor del libro Seguro popular y Federalismo en México, editado por el CIDE en el 2014, dijo que es mentira que el SP funcionaba perfectamente, como lo han afirmado algunos exsecretarios de Salud en los últimos días.

Explicó que el SP se planteó como un mecanismo de financiamiento a la salud, no como uno para proveer servicios. Tenía como objetivo asegurar que la población no asalariada no tuviera que desembolsar grandes cantidades de dinero a la hora de enfrentar un padecimiento de salud.

Recordó que la prestación de servicios quedó a cargo de los sistemas estatales de salud, creados desde las décadas de los 80 y 90, con la descentralización de dichos servicios de salud.

El especialista argumentó que la idea original del SP era muy buena porque los estados que recibían más dinero eran los que más afiliados tenían, lo cual era sensato, porque antes de eso le canalizaban más recursos a las entidades que tenían más médicos y más hospitales, lo cual incrementaba la inequidad.

En su opinión, fue un instrumento que se descuidó, de manera especial en el sexenio anterior, a pesar de que Peña Nieto prometió un esquema de universalización de la salud, lo cual no se cumplió.

Asimismo, de manera paralela, hubo una caída en la calidad de los servicios de salud, con infraestructura médica fantasma, porque se inauguraban hospitales y clínicas sin que realmente hubiera personal y equipo.

Ante esa situación, añadió que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador llegó con un diagnóstico sobre las deficiencias del SP y decidió quitarlo. Sin embargo, ha incurrido en una mala implementación del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), que es el esquema que lo sustituyó.

Por separado, la presidenta de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, Miroslava Sánchez Galván, puntualizó que la implementación del Insabi se ha politizado.

Por ello, comentó que es necesario que el gobierno federal comunique las implicaciones y todos los detalles de la eliminación del Seguro Popular y la política pública que lo sustituirá.

Respaldo en Oaxaca

El presidente Andrés Manuel López Obrador insistió en que su gobierno está decidido a garantizar atención médica y medicamentos gratuitos.

“Ahora vamos a garantizar que no falten los médicos, que no falten las medicinas, atención médica y medicamentos gratuitos. Ése es el compromiso que hemos hecho y se va a cumplir”.

El gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, en tanto, se convirtió en el primer gobernador de oposición en respaldar públicamente la operación del Insabi. “Varios decían que el Seguro Popular servía porque quieren que el pueblo de México acepte lo menos peor”, dijo Murat, acompañado de AMLO.

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