Desde la una de tarde de este martes, el director del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), Juan Antonio Ferrer se encontraba retenido en las instalaciones de este organismo, luego de que personal médico, que atendió la emergencia de Covid-19 en Oaxaca, se manifestara y tomara la sede.

Fuentes cercanas a la institución revelaron a El Economista que los médicos y enfermeras detuvieron la salida de alrededor de 350 personas que se encontraban en las instalaciones, entre ellas el titular del Insabi así como también de algunos directivos, trabajadores y proveedores del organismo.

La fuente confirmó que antes de las 8 de la noche, el personal médico aceptó la salida de aproximadamente 50 personas de la sede “que son prácticamente vulnerables, de la tercera edad, diabéticos, éstos tuvieron que demostrarlo, mujeres embarazadas”.

Casi una hora después, se confirmó que se les permitió la salida a todas las personas que se encontraban en el Instituto retenidas por cerca de un centenar de médicos, enfermeras y nutricionistas de dicho estado que denunciaban despidos injustificados.

Por tal motivo exigían, desde las primeras horas de este día, una mesa de dialogo con funcionarios del Insabi, así como del Instituto Mexicano del Seguro Social y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

“Me comenta el maestro Juan Ferrer que las negociaciones están a un nivel entre la Secretaría de Gobernación y el gobernador Murat”, confirmó la fuente.