El papa Francisco no es sólo la cabeza de la religión católica, es además un líder mundial en todos los escenarios donde la justicia y la paz están en juego; a eso se debe el interés del Estado mexicano de tener interlocución con el jefe de la Ciudad del Vaticano, expresó el experto del Instituto de Investigaciones Históricas (IIH) de la UNAM, Jorge Traslosheros.

En conferencia, el experto en religiones expuso que la recepción de México al papa como jefe de Estado puede entenderse como el interés de agenda compartida en materia de justicia y paz, independientemente del desempeño de las autoridades nacionales en la materia. Aseveró que la llegada del papa Francisco al país no viola al Estado laico, sino materializa la garantía a un derecho humano: la libertad religiosa.

En conferencia de prensa El Estado Laico ante la Visita del Papa Francisco, argumentó que dentro de una democracia quienes profesan una religión pueden manifestarse libremente, a tal grado que se reciben a sus líderes.

Recordó que en 1992 se reconoció la existencia jurídica de las Iglesias en la sociedad civil y crea la figura de asociaciones religiosas. Para el 2011, se consolida la reforma en materia de derechos humanos con base en acuerdos internacionales, mismos que ponderan la libertad de culto.

Lo anterior abrió camino para que en el 2013 se introdujera la elección de fe como un derecho fundamental y en la Carta Magna fue definida la naturaleza del Estado mexicano como laico.

Es por ello que se justifica que en eventos masivos se garantice la seguridad ciudadana y la libertad de culto. Alegó que el Estado en México es de carácter propositivo; es decir, el Estado se muestra neutral y equidistante de todos los credos, pero en favor de los derechos humanos como una sociedad democrática, diversa y plural.

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