La Ciudad de México cuenta ya con un protocolo de apertura y transparencia ante el riesgo, que tiene como objetivo contribuir a que las instituciones públicas, órganos garantes de acceso a la información, iniciativa privada, personas y comunidades, cuenten con los elementos de apertura y de transparencia para realizar y monitorear la planeación y organización para hacer frente a cualquier situación de riesgo, expuso María del Carmen Nava Polina.

En entrevista, la comisionada del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México (InfoCDMX), explicó que ese instrumento busca contribuir a facilitar que personas e instituciones, tengan acceso a información para mitigar los impactos negativos que una emergencia pueda ocasionar, tanto en su integridad como en sus derechos.

De acuerdo con la comisionada, esta figura incentiva el desarrollo de acciones para que, desde los distintos sectores de la sociedad y las comunidades, se encuentren mejor preparadas para enfrentar situaciones de riesgos y fomentar la resiliencia.

El protocolo está en plena vigencia por lo que ahora toca a los sujetos obligados, es decir aquellas instituciones o autoridades que cuentan con información pública, hagan lo necesario para que esté disponible a los ciudadanos.

Es un instrumento replicable y adaptable a diferentes contextos y situaciones. Al adoptarlo, las instituciones tendrán a su alcance recomendaciones para que, a través de la apertura y la transparencia, se propicie certeza y confianza sobre las decisiones, reacciones y recuperación ante situaciones de emergencia.

Lo que se espera es difundir información de directorios de las personas capacitadas para emitir dictámenes y servidores públicos que pueden atender a la población.

Asimismo, brindar acompañamiento virtual o, en su caso, a través de las oficinas de atención ciudadana y de las unidades de transparencia en las calles, de manera permanente a los sujetos obligados y sociedad, desde la iniciativa privada, hasta diferentes organizaciones y personas, para que socialicen las mejores prácticas de transparencia y puedan brindar retroalimentación sobre las observaciones realizadas.

También realizar levantamientos de información de la comunidad para identificar de primera mano los daños e informar de las necesidades. 

El InfoCDMX sugiere, documentar y recuperar testimonios de la población afectada y de posibles daños; habilitar un micrositio para abrir datos y rendir cuentas sobre donativos realizados por la iniciativa privada al sector público, coordinar acciones con las instancias públicas, a través de las cámaras empresariales para satisfacer demandas de la sociedad en contextos de emergencia.  

Recordó que, debido a las medidas implementadas para contener la pandemia de la Covid-19, algunas oficinas de gobierno han suspendido actividades y por lo tanto el acceso a información pública.

Dijo que en la CDMX se aplicó un criterio de gradualidad con el fin de que las alrededor de 150 instituciones u organismos que cuentan con información pública activarán las respuestas a solicitudes de información. Comentó que hay más de 100 organismos que de plano están en suspensión.

La funcionaria recalcó que, incluso en situaciones de emergencia, los derechos humanos no pueden suspenderse y el derecho a saber es uno de ellos.

Por ello, el protocolo busca hacer un concentrado de la información que sí debe de estar disponible en cualquier circunstancia.

Mencionó que el InfoCDMX emitió un exhorto a las instituciones que poseen información pública para que activen el protocolo y pongan a disposición de los ciudadanos la información relacionada con situaciones de riesgo.

diego.badillo@eleconomista.mx