La Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral (INE) desechó una queja en contra de un particular que aseguró que en el año 2012 realizó campaña política a favor del entonces candidato presidencial priista Enrique Peña Nieto y hoy jefe del Ejecutivo federal.

El caso que fue desechado se trata de un ciudadano colombiano, un hacker, que recientemente declaró a medios de comunicación haber realizado campaña a favor de Peña Nieto en labores de espionaje informático.

Andrés Sepúlveda, un hacker colombiano, dijo haber ayudado directamente a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto junto con un equipo de piratas de cibernéticos que robaron estrategias de campaña y manipularon los medios sociales en contra de Josefina Vázquez Mota, abanderada del PAN y Andrés Manuel López Obrador del PRD.

En una entrevista concedida en mayo pasado a Bloomberg Businessweek, Andrés Sepúlveda dijo que junto con su equipo creó un ejército de cuentas falsas en Twitter, además que intervino las comunicaciones de Andrés Manuel López obrador y Josefina Vázquez Mota, los adversaries de Peña Nieto, que hackeó teléfonos inteligentes, clonó webs, y que entre todos enviaron correos electrónicos masivos, además de realizar intercepción digital, ataque descifrado y defensa e instalación de software espía en las oficinas de los candidatos de oposición para ayudar a Peña Nieto en la contienda presidencial.

Sepúlveda detalló que como parte de la estrategia que utilizó en la elección del 2012, instaló malware en los enrutadores de la sede de campaña de López Obrador, lo que le permitió al equipo de hackers interceptar los teléfonos y las computadoras de las personas que utilizaran la red, incluyendo al candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y dela abanderada del Partido Acción Nacional (PAN).

Con estas acciones, Sepúlveda, dijo, tuvo, acceso a toda la información que se generaba en las sedes de los candidatos, por lo que el equipo del PRI tenía conocimiento de las futuras reuniones y programas de campaña de los adversarios.

El hacker dijo entonces a Bloomberg que el dinero no fue problema durante la campaña, ya que contó con un presupuesto de 600,000 dólares. Inclusive dijo que gastó 50,000 dólares en un software ruso que le permitió intervenir teléfonos Apple, Blackberry o Android.

Sepúlveda declare además que la noche del 1 de julio de 2012, destruyó pruebas que podrían incriminar a él, a su equipo y al ya presidente electo, Enrique Peña Nieto.

Además, el hacker trituró documentos que estaban ya borrados en servidores alquilados de forma anónima en Rusia y Ucrania, que fueron pagados con bitcoins (una moneda no regulada y utilizada en Internet) y obtenidos desde una cuenta anónima.

Toda esta infromación, de ser cierta, no fue suficiente prueba para ser analizada por la Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral.

Con dos votos a favor y uno en contra de seguir, la dependencia desechó los datos y declinó mantener la investigación.

La razón fue que los señalamientos sólo fueron sustentados en una nota periodística.

La decisión del INE se fundamenta en que los señalamientos se fincan en la impresión de la nota periodística, de la que no se arrojan indicios que puedan ser consultados, analizados y verificados para llegar a los hechos que declaró Andrés Sepúlveda a Bloomberg.

Andrés Sepúlveda cumple una condena de 10 años de prisión por los cargos de uso de software malicioso, concierto para delinquir, violación de datos personales y espionaje relacionado con la piratería durante las elecciones presidenciales de Colombia, en 2014.