Ciudad de México. Las dos organizaciones criminales más importantes de México están enfrascadas en una guerra absoluta y las batallas más espectaculares se libran ante las cámaras mientras los combatientes siguen una estrategia de intimidación y propaganda, en la cual arrojan un número cada vez mayor de cuerpos decapitados a la vista del público, muy probablemente las víctimas se traten de gente inocente.

Sin limitarse sólo a escaramuzas regionales, el antiguo Cártel de Sinaloa lucha contra la insolente organización paramilitar y delictiva de Los Zetas, en una lucha desesperada, de acuerdo con fuerzas del orden tanto en EU como en México y analistas de seguridad en ambos lados de la frontera.

Las dos pandillas y sus brazos armados continúan matándose unos a otros en silencio, pero de igual manera organizan matanzas públicas con el fin de aterrorizar a la población civil, intimidar a las autoridades y burlarse del presidente Felipe Calderón, quien hizo de su lucha contra los cárteles -apoyada por EU- una pieza central de su administración.

En el último mes, en lo que las autoridades describen como la versión espantosa de los mensajes de texto, los dos grupos criminales y sus aliados depositaron 14 cuerpos decapitados frente al ayuntamiento de la ciudad de Nuevo Laredo y colgaron a nueve personas, entre ellas cuatro mujeres, desde un puente en la misma ciudad.

Han dejado 18 cuerpos desmembrados en camionetas cerca del Lago de Chapala, un área frecuentada por los turistas y los jubilados estadounidenses a las afueras de Guadalajara. Utilizaron un camión de volteo para descargar 49 cadáveres más, a los cuales les faltaban no solamente sus cabezas sino también los pies y las manos, a las afueras de Monterrey, la principal ciudad industrial de la República Mexicana.

Para garantizar la mayor audiencia posible, publicaron un video de ellos mismos -mientras tiraban los cuerpos- además de una pancarta: Cártel del Golfo, Cártel de Sinaloa, infantes de Marina y soldados, nadie puede hacer nada en contra de nosotros o perderán... .

Estaba firmada con los nombres de los líderes del cártel de Los Zetas.

PSICOPATOLOGÍA EN PROGRESO

Muchas de las víctimas no han sido identificadas y en el caso de los 49 cuerpos decapitados, sus cabezas todavía no han sido recuperadas. Parece probable que los asesinados podrían no haber sido miembros de los grupos en conflicto, sino delincuentes de la calle, adictos, civiles o migrantes de paso hacia Estados Unidos.

Los asesinatos se realizan con el fin de establecer una respuesta de los medios de comunicación y del gobierno para atraer a los militares a la zona. Así que estas víctimas no son miembros de las organizaciones. Son sólo personas escogidas al azar. Toda la evidencia sugiere esto , manifestó Jorge Chabat, del Centro de Investigación y Docencia Económicas, un experto en el tráfico de drogas.

En los últimos meses, basados en intervenciones telefónicas, inteligencia obtenida de informantes y detenidos, agentes de EU y México afirmaron que han observado a Los Zetas hacer incursiones profundas en los territorios pertenecientes al Cártel de Sinaloa, incluso en pueblos de la Sierra Madre Oriental como Badiraguato y Choix, alguna vez pensados como fortalezas de Joaquín El Chapo Guzmán.