Estrenado por el presidente Enrique Peña Nieto hace dos años y cinco meses, el avión presidencial falló por primera vez.

El Boeing 787-8 Dreamliner no pudo despegar del hangar presidencial, con destino a Puerto Vallarta, Jalisco.

Una falla en la tarjeta electrónica de vuelo, según confirmaron elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP), impidió que la aeronave volara con el presidente Enrique Peña Nieto y comitiva, cuyo equipaje tuvo que ser cambiado de avión de última hora, para participar en la Cumbre de la Alianza del Pacífico.

El avión TP-02, Presidente Juárez, sustituyó a la nueva aeronave José María Morelos y Pavon, lo que impidió retrasos en la agenda presidencial.

De acuerdo con información de primera mano, el avión presidencial viajaría en las siguientes horas a Puerto Vallarta para traer, hoy de regreso al presidente Peña Nieto a la Ciudad de México.

Obra para resguardarlo

La compra del Boeing 787-8 Dreamliner requirió de construir prácticamente un nuevo hangar presidencial en las instalaciones del anterior para su albergue, cuyo costo ascendió a 49 millones de dólares.

Ubicado al lado de la terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, a dicha obra se asignaron 977.7 millones de pesos del gasto público correspondiente al ejercicio fiscal del 2015.

Con la llegada al poder de Andrés Manuel López Obrador, a partir del próximo 1 de diciembre, no se tiene certeza sobre qué pasará con el hangar presidencial habida cuenta de que el tabasqueño ya confirmó su ofrecimiento de campaña de vender la aeronave.

Y no sólo el avión presidencial, sino toda la flora aérea de la presidencia de la República, según informó Alfonso Romo, quien ocupará el cargo de jefe de la Oficina de la Presidencia en la administración lópezobradorista. La flota aérea presidencial cuenta con 13 aviones, incluido el presidencial, y 11 helicópteros.

Desde que inició la modificación, ampliación y modernización del hangar presidencial, a mediados del 2014, ya se preveía que la construcción del nuevo aeropuerto de México, ubicado en inmediaciones de Texcoco, Edomex, anunciada entonces y hoy en obra, implicaría la reubicación del hangar presidencial en el 2020, cuando se tiene proyectado que iniciará operaciones la nueva terminal.

El hangar presidencial es una terminal dentro del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México; tiene una superficie de 59,551 metros cuadrados y es operado por el EMP, con base en el decreto del 6 de febrero de 1985.

En esa área se ubica la Coordinación General de Transportes Aéreos Presidenciales (CGTAP), una unidad con infraestructura para resguardar y dar mantenimiento a la flota aérea presidencial.

Al 24 Batallón de Infantería de Marina de Guardias Presidenciales corresponde proporcionar honores a los jefes de Estado y de gobierno que visitan México, a su arribo y salida en el hangar presidencial.

Entre las justificaciones gubernamentales oficiales para remozar el hangar presidencial destacó que éste llevaba operando 40 años, desde 1974, y, por tanto, su funcionalidad había sido ya superada.

Además que la obra era indispensable por razones de espacio, puesto que se tenía que tomar en consideración que el tamaño de la nueva aeronave, que llegaría al país al año siguiente, en el 2015, pero cuya entrega se fue retrasando hasta febrero del 2016, para transportar al presidente de la República en sus giras de trabajo dentro y fuera de México, era más grande que la que usaba hasta entonces.

Cabe recordar que la nueva unidad fue comprada por el entonces presidente Felipe Calderón.