En México, las mujeres policías sufren discriminación, acoso, violencia de género o incluso son revictimizadas al denunciar cualquier tipo de agresión, detalló un estudio de la organización Causa en Común.

El informe “Ser mujer policía en México” expone que 39% de las mujeres policías presenció o fue víctima de discriminación durante su estancia en la corporación, 7% sufrió abuso físico y 2% abuso sexual.

Mientras que siete de cada 10 policías sufrieron violencia de género cuando estuvieron en la academia y 17% denunció haber recibido insinuaciones sexuales o insultos.

Pilar Déziga Velázquez, investigadora de Causa en Común, explicó que con el auspicio de la Embajada de Canadá en México y el apoyo de la Secretaría de Seguridad del Estado de México y del municipio de Nezahualcóyotl, se realizó el estudio que también indica que, durante su preparación, 68% afirmó haber recibido por parte de sus instructores comentarios lascivos o piropos ofensivos; 18% fue objeto de insinuaciones o solicitudes sexuales; 9% recibió mensajes, fotografías o comentarios con insinuaciones o insultos; 5% fue víctima de tocamientos o manoseos no consensuados, y 1% afirmó haber sufrido intentos de violación.

Causa en Común reveló que hay poca denuncia, ya que de quienes señalaron haber sido víctimas o testigos de conductas indebidas, sólo 17% denunció a sus agresores, y de éstas, más de la mitad (54%) reportó que no hubo ninguna sanción.

Los principales motivos por los que las mujeres policías no denunciaron estas agresiones fueron: no creer que sancionaran al agresor con 28%, y sentir miedo a represalias, con 27 por ciento.

“Es importante resaltar que estas agresiones se encuentran normalizadas, y que incluso el hecho de denunciar las puede colocar en una posición difícil en su entorno laboral: es algo cotidiano, debe ser denunciado, pero no lo toman en cuenta, y si denuncias quedas más mal tú, por chismosa”, señaló Déziga Velázquez.

Promoción laboral

Por otro lado, sólo 21% de las mujeres policías ha recibido algún tipo de ascenso o promoción laboral; a 28% le dieron estímulos por su labor y tres de cada 10 uniformadas prefieren no participar en los concursos de ascenso porque los consideran inequitativos.

Otro de los hallazgos fue que se identificó que la labor policial se interpreta como una función de los hombres; hay menos mujeres que hombres con interés de ascender a puestos de mando, ya sea por falta de interés o por responsabilidades familiares.

Además, prevalece un alto grado de visión machista entre los mandos y elementos; muchas de las mujeres policías también consideraron que los mandos no generan un clima de respeto entre hombres y mujeres, y que son ellos quienes las revictimizan o que apoyan las conductas indebidas contra ellas.

Las mujeres policías reconocieron que las conductas indebidas persisten, porque también hay revictimización entre ellas mismas.

Defensas negligentes, acusan

Alerta ONG sobre reclusión de mujeres

La situación de las mujeres en reclusión en México aún es precaria, ya que la mayoría ha tenido defensas negligentes, ha sufrido tortura y está abandonada por sus familiares. Además, muchas de ellas fueron detenidas por delitos menores y llevan procesos irregulares que las mantienen en la cárcel durante varios años sin recibir sentencia, advirtió la Fundación Reintegra.

Asimismo, las políticas y procedimientos dentro de los centros carcelarios están formulados para la población varonil, ya que, de los 428 centros penitenciarios que existen en nuestro país, únicamente 10 son exclusivos para mujeres; los restantes deberían acondicionar, por ley, un espacio físico para albergar a reclusas.

Pese a que podría parecer que el porcentaje de mujeres en conflicto con la ley no es significativo —hasta el 2017 había 13,448 mujeres en prisión, cifra que representaba sólo 5% de la población penitenciaria—, Reintegra expuso que su seguridad es importante. Sin embargo, esto no ha ocurrido.

Sanciones, por violencia familiar

El pleno de la Cámara de Diputados aprobó con 331 votos a favor y uno en contra el dictamen que reforma el Código Penal Federal para incrementar de tres a siete años de prisión a quien cometa el delito de violencia familiar.

Las y los diputados avalaron la propuesta de Marina del Pilar Ávila (Morena), la cual plantea las reformas al artículo 343 Bis y 343 del código.

maritza.perez@eleconomista.mx