Al final de su Presidencia, Ronald Reagan confesó a David Brinkley de ABC News que han habido veces en esta oficina que me he preguntado cómo podría alguien hacer el trabajo sin haber sido actor .

Esta escena define The Reagan Show, un documental formado a partir de interminables horas de imágenes recolectadas del archivo de la Casa Blanca.

Del comentario de Reagan surge una pregunta: ¿Cómo un vaquero de películas poco exitosas cambió para siempre la oficina más importante de la nación a través de una inteligente imagen televisada?

En retrospectiva, los cineastas sugieren que el fenómeno mediático de Reagan anticipó la llegada de Donald Trump al despacho oval.

No se puede exagerar el salto que representó el hecho de que un actor se convirtiera en presidente , dijo Sierra Pettengill, quien co-dirigió el documental junto a Pacho Velez. Ese es el comienzo de una escalada para alcanzar a una estrella de reality de televisión como presidente. La ascendencia de Trump demostró la tesis en la que estuvimos trabajando este tiempo , comentó Pettengil.

El documental se estrenó el lunes pasado en la cadena de noticias CNN. El recorrido presidencial de Reagan es analizado, en su mayor parte, a través de noticias, la mayor parte de ellas extraída de unas 1,500 horas de material rodado por la US Naval Photographic Unit. Todo el material videográfico se encuentra almacenado en la Biblioteca y Museo Presidencial Ronald Reagan.

Pettengill cita al periodista Mark Hertsgaard, autor de On Bended Knee: The Press and the Reagan Presidency (La Rodilla doblada: La Prensa y la Presidencia de Reagan), quien señaló que, como manipulador de los medios de comunicación, Reagan lo llevó todo a una nueva dimensión; institucionalizó la manera en la que el presidente se debe de comunicar hacia el público .

Reagan llegó a la vida política con recursos que lo diferenciaban de sus pares. Emerge de una larga carrera en Hollywood con enormes habilidades para comunicarse , dijo David Gergen, analista político de la CNN, quien sirvió como director de comunicaciones durante el gobierno de Reagan y también trabajó en las administraciones de Nixon, Ford y Clinton.

Eran habilidades naturales que él tenía antes de entrar a la Casa Blanca, pero que afiló en su paso por Hollywood y entonces, cuando volvió a los medios a través de una campaña publicitaria de General Electric, escuchó la voz de la gente, y pudo responder a ella de una manera que ningún otro político de su generación lo hizo .

El documental encuentra el humor sardónico en las formas simplonas y errores idiomáticos de Reagan: a través de un trabalenguas sobre la pronunciación del nombre del gobernador de New Hampshire John H. Sununu, por ejemplo, o a través de la infame y no tan divertida frase improvisada: el bombardeo comienza en cinco minutos , en un momento en el que pensó que su micrófono estaba apagado. Estas astucias incómodas son un recordatorio, dice Pettengill, de que él no era el mejor actor de drama.

Sin embargo, el documental enfatiza en Reagan un líder que sabía cómo encantar a los medios de comunicación; un duro contraste con el actual presidente.

Hizo que la prensa de la Casa Blanca se sintiera cómoda , dijo Pettengill. Puede que se opusieran a sus políticas, pero como hombre, lo amaban.

Gergen recuerda cómo Reagan podría desarmar encuentros potencialmente tensos con los medios de comunicación.

En alguna ocasión, Reagan se dirigía a la sala de prensa para responder una serie de preguntas muy difíciles , dijo Gergen, y era su cumpleaños. Algunas preguntas se hicieron, sin embargo, junto a Nancy (Reagan) y yo, había un pastel de cumpleaños, y funcionó maravillosamente. Todo el mundo disfrutó. Él disfrutó. Se tomó el tiempo para rebanar el pastel y repartir porciones a los periodistas .

El Gran Comunicador también trató de aplicar su encanto a su más grande rival, el presidente soviético Mijail Gorbachov, a quien memorablemente exhortó a derribar el Muro de Berlín en 1984. En Gorbachov, conoció a un aliado deseoso de terminar la Guerra Fría.

La idea de que Reagan encontrara a un adversario con fortalezas mediáticas hizo que la historia de esas negociaciones fuera mucho más interesante , dijo Pettengill.

La relación con Gorbachov se convierte en el foco de la segunda mitad del documental. Los directores dejaron fuera algunos de los principales sucesos del mandato de Reagan, incluyendo su trágico descuido durante la crisis del Sida y algunas polémicas políticas domésticas. Querían enfocarse en la manera en que Reagan usó las relaciones públicas y la televisión para poner fin a la Guerra Fría, incluso cuando ayudó a crear el entretenimiento en la política .

Pettengill fue premiado por la Academia por el documental Cutie and the Boxer y co-dirigió Town Hall, un documental sobre activistas del Tea Party. Fue un bebé Reagan cuyos padres liberales estaban en desacuerdo con el presidente. Reagan era un nombre que se mencionaba a gritos en mi casa , dijo Pettengill.

El documental sobre Ronald Reagan evoca un sentido de nostalgia comparado con el caos que generan los tuits del presidente Trump.

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