La Auditoría Superior de la Federación (ASF) determinó que en el 2012 la Cámara de Diputados no dio cumplimiento a su programa Conservación, Operación y Equipamiento del Recinto Legislativo , para el que se autorizaron 745 millones de pesos.

Además, recomendó a la Cámara Baja fortalecer sus mecanismos de control y supervisión que garanticen que las publicaciones que edita o coedita se sujeten al visto bueno del Consejo Editorial, porque de la revisión del ejercicio fiscal correspondiente a aquel año, para el que se asignaron 25 millones 846,700 pesos, se concluyó que hubo recursos destinados para tal fin que no fueron utilizados en forma adecuada.

Respecto de la revisión de los recursos provenientes del Ramo 23 Provisiones Salariales y Económicas, en los que se incluyó el referido monto, se observó lo siguiente:

En nueve partidas presupuestarias se ejercieron 43 millones 286,400 pesos más de los recursos establecidos en los convenios.

Se ejercieron 54 millones 234,000 pesos en 22 partidas presupuestarias que no estaban consideradas en los convenios, mismos que se usaron para:

Comprar vales de despensa extraordinarios por fin de Legislatura, por 9 millones 180,500 pesos; pasajes aéreos nacionales e internacionales, por 4 millones 898,300 pesos; realización de estudios e investigaciones, por 7 millones 863,500 pesos; contratación del servicio de mensajería de los meses de enero a julio, por 1 millón 114,100 pesos; gastos de orden ceremonial para la toma de posesión del Poder Ejecutivo, por 294,100 pesos, y 114,300 pesos en la compra de medicamentos.

De ahí que el ente fiscalizador concluyó que la Cámara Baja no dio cumplimiento al referido programa.

La Auditoría Superior de la Federación consideró que los recursos provenientes del Ramo 23 no deben ejercerse como un presupuesto paralelo al autorizado a la Cámara de Diputados en el propio Presupuesto de Egresos de la Federación, y mucho menos debe destinarse para cubrir el gasto corriente, como se describió en el presente resultado .

Además de que se deben fortalecer los mecanismos de control internos que aseguren el ejercicio de los recursos para los fines para los que fueron programados y autorizados, y cuidar cumplir con las medidas de racionalidad y austeridad presupuestaria que rigen el ejercicio de los recursos.

De la revisión de la edición y coedición de 29 títulos en San Lázaro, la ASF comprobó que en la mayoría de los casos no se justificó el uso del dinero.

Aquí un botón de muestra: respecto del contrato para editar nueve títulos por un total de 15,000 ejemplares, por un monto de tres millones 157,500 pesos, no se proporcionó información sobre el destino de 2 millones 214,600 pesos utilizados supuestamente para la edición de 10,719 ejemplares.

Sólo se comprobó la distribución de 151 ejemplares y 4,130 permanecían en resguardo en el almacén.

EL DATO

El Senado no logró acuerdos para que actuales consejeros del IFAI puedan ser ratificados en el nuevo órgano de transparencia y acceso a la información. Hoy vence el plazo para que el pleno del Senado decida si permanecen todos o algunos de los actuales comisionados. Son siete las vacantes para integrar el nuevo órgano y los cuatro actuales comisionados solicitaron ser considerados para seguir en el cargo. (Con información de Jorge Monroy)