Olga Sánchez Cordero eludió varias preguntas de senadores de oposición, como la que le formuló la panista Nadia Navarro respecto del conflicto sobre el agua en Chihuahua.

No hubo comentario alguno de la secretaria de Gobernación sobre el tema durante su comparecencia ante la comisión del ramo del Senado para analizar el II Informe de Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador en materia de política interior.

“No se trata de un conflicto alimentado por politiquería, es un problema originado por el abandono de las autoridades federales y recae en la dependencia a su cargo atender los justos reclamos de los productores agrícolas”, dijo la senadora panista.

Antes, manifestó su preocupación porque, expresó, el gobierno federal recurre de manera constante a la práctica del descrédito, la descalificación y la burla de quienes de manera legítima buscan el fortalecimiento de un sistema de contrapesos y que siga abonando a la construcción de un Estado democrático.

En su intervención inicial, Sánchez Cordero abordó el tema de la libertad de expresión y fue ella quien cuestionó a los senadores.

“La pregunta que dejo aquí planteada es si los servidores públicos, empezando por el presidente de la República, tenemos libertad de expresión y al hacer uso de ella (está) el derecho a dar respuesta a las críticas, siempre dentro de los límites constitucionales”, dijo.

En su turno, la priísta Beatriz Paredes le tomó la palabra a la compareciente para abordar a fondo el tema de la libertad de expresión en México.

“Valoro que en esta comparecencia se haya puesto sobre la mesa un interesantísimo debate sobre la libertad de expresión”, comentó.

Desde su perspectiva, el punto central es si las palabras de un funcionario público con alta potestad, como el presidente de la República, pesan lo mismo que las de un ciudadano.

“Ese es un debate muy profundo. Es un debate de la representatividad. El sujeto que se expresa se expresa con una representatividad, no se expresa en función de su valor ciudadano individual.

“Si la apuesta es desacralizar la palabra presidencial, pues hay que transformar unos 200 años de cultura política. Si queremos transformarla, vámonos a un régimen parlamentario; que valgan las palabras del parlamentario, Primer Ministro, lo mismo que las palabras de cualquier otro parlamentario. Pero estamos en un régimen presidencialista”, puntualizó.

Antes, Sánchez Cordero aseguró frente a los legisladores: “Todos tenemos una libertad irrestricta de expresión y la libertad está garantizada. Es una doble vía, de ida y de regreso”.

En México, abundó, “de verdad se puede decir en este momento lo que se quiera decir, de un lado y de otro lado.

“Yo sí viví en los años 60 y 70. Yo sí estuve en la lucha por las libertades y puedo decir, sin lugar a equivocarme, que hoy tenemos una libertad como nunca la habíamos tenido”.

Durante el encuentro, Sánchez Cordero anunció a los senadores que el caso Ayotzinapa está por resolverse.

Recordó que el próximo sábado se cumplirá el sexto aniversario de la desaparición de los 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero.

“Por el trabajo de la Comisión Especial, que preside Alejandro Encinas, contamos con información que arroja luces sobre lo verdaderamente ocurrido esa trágica noche; seguiremos haciendo todo lo posible dentro de la ley, para poner a los responsables, tanto intelectuales como materiales, ante la justicia”, afirmó.

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