Organizaciones sociales advirtieron que en el marco de la discusión del presupuesto para el 2022, el gasto destinado a la infancia en México disminuiría, lo que ha generado graves preocupaciones sobre la cobertura de las necesidades de los niños, niñas y adolescentes de México.

Durante el foro virtual “Análisis del PEF 2022: por una niñez y adolescencia con presupuesto”, organizado por la Cámara de Diputados, Aránzazu Alonso, integrante del Pacto por la primera infancia, destacó algunas preocupaciones por parte de las más de 400 organizaciones sociales que integran el colectivo.

Indicó que si bien para el 2022 se prevé incrementar en 30% los recursos para el programa de Atención a la Salud del Insabi, cuando se analiza cuánto de esos recursos se van a destinar a menores de 18 años habría un recorte del 65%, además de que cuando se observa lo etiquetado para primera infancia, la disminución sería de 91 por ciento.

Mientras que en el programa de atención a la salud y medicamentos gratuitos para la población sin seguridad social, también del Insabi, en cifras globales tendría un aumento de 4%, pero cuando se trata del anexo 18, que se relaciona con los recursos para menores de edad, el recorte para el 2022 sería de 31% y, de 47%, en el caso de la primera infancia.

Por su parte, Arianna González, a nombre de Unicef México, dijo que para 2022 México tiene estimado un gasto de 2.9% del PIB y 10.2% del gasto total para la infancia y adolescencia, lo cual significa una pérdida de representatividad, ya que en 2019 estos rubros se colocaban en  3.06% y 11.5% respectivamente, mientras que el año pasado la cifra era de 3.04% del PIB y 10.9 por ciento.  

Asimismo, se dijo que sólo 5.6% de las transferencias, asignaciones y subsidios irán para menores en 2022, es decir, únicamente 2% del gasto público total. Se destacó que en este rubro también se pierde representatividad, ya que en 2019 la cifra de las transferencias, asignaciones y subsidios para menores fue de 8%; en 2020 de 6.5%; y en 2021 de 6.1 por ciento.

Educación

También se dijo que para el próximo año en materia de educación no habrá ampliaciones importantes. Para 2022 se prevén 859,453 millones de pesos para el sector, lo que representa un incremento, en términos reales, de 1.9% respecto al 2021.

Esto último se enmarca en retos como el abandono de estudios por falta de acceso a tecnologías para seguir las clases a distancia y altos niveles de rezago educativo por la pandemia.

Las organizaciones sociales llamaron a frenar la tendencia a la baja de los recursos destinados a la infancia y adolescencia en nuestro país, además de revisar la asignación de presupuesto del programa de vacunación, ya que sólo 40% va destinado a menores.

maritza.perez@eleconomista.mx