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Industria química: Alpek y Orbia ante la normalización del II Sem. 26

Opinión
La actividad industrial mexicana avanzó apenas 0.2% mensual en junio, de acuerdo con el Inegi, por lo que el entorno aun no muestra una recuperación generalizada.
Dentro de la industria química y petroquímica, Alpek y Orbia mejoraron su rentabilidad durante el segundo trimestre, favorecidas por disrupciones de oferta, mayores costos logísticos y aumentos en precios de materias primas y resinas.
El desempeño refleja mejores condiciones para productores regionales, más que una expansión de la demanda.
Un factor central fue la disrupción del Estrecho de Ormuz. En su actualización de agosto, la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) estimó que el tránsito de crudo y líquidos petroleros promedió 4.9 millones de barriles diarios en el II Trim. 26, frente a 21.6 millones en el IV Trim. 25.
Antes del inicio de las acciones militares, el 28 de febrero, los futuros del Brent rondaban en 72 dólares por barril y alcanzaron 118 dólares el 29 de abril.
Para la petroquímica, estas condiciones incrementaron fletes y costos de importación, alterando temporalmente la competitividad entre productores regionales y proveedores asiáticos.
Alpek fue uno de los principales beneficiarios. Sus acciones acumulan un avance de 33.9% en lo que va del año. El EBITDA Comparable alcanzó 336 millones de dólares en el II Trim. 26, 169% más que un año antes y su mayor nivel trimestral desde 2022. El volumen creció apenas 5% anual, mientras los márgenes de referencia del PET promediaron 307 dólares por tonelada, 54% más que en el I Trim. 26, y los fletes hacia Sudamérica subieron a 225 dólares por tonelada desde los 76 dólares.
La combinación de mayores márgenes, menor competitividad de las importaciones asiáticas y mayor utilización de capacidad permitió una recuperación de la rentabilidad por tonelada muy superior al crecimiento de las ventas.
La mejora operativa también fortaleció la estructura financiera. La deuda neta disminuyó a 1,664 millones de dólares y la razón deuda neta/EBITDA de los últimos 12 meses cayó a 2.2 veces, desde 3.9 veces en el I Trim. 26.
En seis meses, Alpek redujo un apalancamiento que estaba por encima de su objetivo de 2.0-2.5 veces hasta ubicarse dentro de ese rango. No obstante, parte de la caída de la razón de apalancamiento provino del fuerte incremento del EBITDA; mantener la deuda neta a la baja será clave cuando el excepcional II Trim. 26 deje de formar parte de los últimos 12 meses.
El segundo semestre será una prueba de sostenibilidad. Alpek ya incorpora una normalización en sus estimaciones hacia márgenes de PET de 170-200 dólares por tonelada y fletes de 120-170 dólares, por debajo del II Trim. 26. Aun así, elevó su guía anual de EBITDA Comparable a 750-800 millones de dólares, desde los 450-550 millones.
La pregunta ya no es si puede repetir el segundo trimestre, sino cuánto de la demanda capturada puede conservar, qué proporción de las ventas spot puede convertir en contratos y si una mayor utilización de activos permitirá sostener rentabilidad por encima de 2025.
Orbia mostró una recuperación importante, aunque con una composición más diversificada. Sus acciones acumulan un rendimiento de 38.9% en el año. En el II Trim. 26, el EBITDA alcanzó 467 millones de dólares, 56% más anual, y el margen aumentó a 19.9% desde 13.2% en el trimestre previo.
Polymer Solutions se benefició de mayores precios de resinas y una estructura de costos competitiva en Estados Unidos, mientras Building & Infrastructure capturó mejores precios y un beneficio temporal por consumir inventarios adquiridos a menores costos.
Connectivity Solutions aporta un componente menos expuesto al ciclo petroquímico, respaldado por demanda de telecomunicaciones, centros de datos e infraestructura eléctrica.
Uno de los principales puntos a vigilar en Orbia es la conversión del EBITDA en flujo libre de efectivo. En el I Sem. 26 generó 726 millones de dólares de EBITDA, pero acumuló flujo libre negativo por 203 millones, principalmente por una elevada absorción de capital de trabajo asociada con mayores costos de materias primas.
La razón deuda neta/EBITDA ajustado mejoró a 3.24 veces desde 3.55 veces en el 1T26; sin embargo, la reducción respondió principalmente al crecimiento del EBITDA y no a una disminución de la deuda.
La liberación de capital de trabajo durante el II Sem. 26 será determinante para convertir la recuperación operativa en desapalancamiento efectivo.
Para ambas compañías, la segunda mitad de 2026 será más exigente. La normalización de fletes y resinas debería moderar parte del impulso del segundo trimestre, por lo que la calidad de la recuperación dependerá menos de precios extraordinarios y más de volumen, utilización de capacidad y generación de efectivo.
Alpek llega con menor apalancamiento; Orbia, con una cartera más diversificada, pero con el reto de convertir EBITDA en flujo libre positivo. Si ambas sostienen rentabilidad bajo condiciones menos favorables y traducen esa mejora operativa en desapalancamiento, 2026 podría consolidarse como un punto de inflexión. De lo contrario, el II Trim. 26 quedará como un episodio excepcional dentro de un ciclo industrial todavía incompleto.