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Tener casa

Opinión
Claro que hay que hablar de la vivienda. Vivienda, cuidados y mejores condiciones de vida.
Porque si se mira como un derecho, eso quiere decir que tenemos que ajustar harrrrrrtas perspectivas de muchas cosas ¿Y la vivienda se debe de mirar como un derecho? Me parece obvio que sí, pero no lo digo yo:
Declaración Universal de los derechos humanos: El artículo 25 incluye la vivienda dentro del bienestar general.
Tratados de la ONU: El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) lo establece formalmente en su artículo 11.
ONU-Habitat. Define que una casa es mucho más que un refugio; es la base de la seguridad humana.
Constitución mexicana: El Artículo 4 garantiza que toda familia tiene derecho a disfrutar de una vivienda digna y decorosa.
Pensemos que la vivienda es como la electricidad, que es un presupuesto necesario para el bienestar y un nivel mínimo de vida. Difícilmente podríamos pensar que el estado no tiene que ocuparse de llevar ese servicio a los rincones más complejos e inaccesibles y claro, la gente paga por su servicio un costo razonable, pero debe tener acceso, si no cómo. Si el servicio es carísimo o está a 10 pueblos de distancia, pues no es accesible.
Qué pasa si pensamos que la vivienda debe ser así, disponible y accesible a todo mundo. Así como es complejo y requiere de todo el esfuerzo del estado llevar electricidad a las orillitas del mundo, es así de complejo y requiere todo el esfuerzo del estado, garantizar la vivienda en las grandes ciudades. Porque la rebatinga por la tierra se pone perra, la especulación de los grandes capitales no es enchílame esta y el costo de la tierra está más inflado que colon con conservadores.
Vivienda, cuidados y mejores condiciones de vida. Esas son tres de las discusiones centrales en los gobiernos de izquierda en el mundo. Hablamos de calidad de la vida, pero para todo mundo, no nomás pa´l que le alcance. Pero si hablamos de calidad de vida para todo el mundo, significa que tenemos que ajustar hartas perspectivas de muchas cosas ¿Y nos interesa que todo mundo tenga una vida digna y razonable? Pues sí, ¿no? ¿No es eso apostarle a la paz? ¿No sería lo decente y razonable que la mayor parte de la gente no viva con la angustia de no poder nunca tener un techo? Lo
decente y razonable sería que eso esté garantizado y que en ese sentido, el mercado, se adapte y se ajuste.
Pero luego vienen los ultraderechosos del mundo, que sospechosamente son los terratenientes del mundo, a decir que estar a favor de la vivienda razonable y asequible para todo mundo es convertirse en una persona cochina comunista y comeniños.
Hay que apostarle a la decencia. Y se necesita la intervención contundente del estado, porque el mercado ha hecho un desastre y ha dejado a mucha gente a años luz de la posibilidad de accesar a los cuidados, la vivienda y mejores condiciones de vida.

