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Atentado contra Donald Trump, realidad o marketing

Opinión
En medio de la caída al mínimo histórico de la aprobación a su gestión por parte de los estadounidenses, el polémico presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, presuntamente fue objeto de un frustrado intento de ataque a tiros durante la Cena con la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, en el Washington Hilton, que no sólo interrumpió este evento de gala, sino causó conmoción entre los asistentes, entre ellos, varios miembros del gabinete trumpista.
Si algo distingue al mandatario estadounidense, es que es un “maestro” en el uso del “marketing” a través de los medios de comunicación, y es que, tras el tiroteo en la Cena de Corresponsales, registrado el pasado 25 de abril, su equipo de comunicación no tardo en capitalizar el evento, al enmarcar el ataque de Cole Tomas Allen no solo como un acto criminal, sino como la consecuencia directa de la “retórica de los medios”.
Al usar este incidente para cuestionar la seguridad del establecimiento, Trump refuerza su marca de “el hombre que el sistema no puede proteger porque es una amenaza para el propio sistema”. Es una técnica de posicionamiento de identidad donde él siempre es el protagonista de una epopeya.
Es innegable que Donald Trump ha redefinido la comunicación política, operando más como un gestor de marca que como un político tradicional. Su capacidad para transformar crisis en activos de “marketing” es un fenómeno que merece un análisis basado en hechos y datos de su comportamiento tras incidentes críticos.
Un claro ejemplo de lo anterior, es el atentado contra Trump, el 13 de julio de 2024, en el condado de Butler, en el estado de Pensilvania, Estados Unidos. Uno de los disparos que ejecutó Thomas Matthew Crooks, con un rifle tipo AR-15, rozó la oreja de Donald, quien, en lugar de una evacuación intempestiva, optó por el “marketing” al generar una imagen de resistencia cuando levantó el puño en alto y el grito de “¡Figth!”.
Dicho desplante del hoy mandatario estadounidense, de acuerdo con informes de campaña, generó un aumento récord en pequeñas donaciones en las 24 horas posteriores. Convirtió una vulnerabilidad de seguridad en un símbolo de invulnerabilidad política. El atentado de Butler no fue un montaje, ya que, el análisis forense confirmó las balas y las víctimas, pero su reacción fue un acto de marketing instintivo.
En virtud de lo anterior, no es descartable que, durante la cena con la Asociación de Corresponsales, se haya “montado” la escenografía para Colle Allen, haya traspasado el perímetro de seguridad y presuntamente atentar contra el presidente de los Estados Unidos de América, para impulsar la imagen del mandatario estadounidense, quien ha visto descender su popularidad entre sus gobernados en las últimas semanas.
Los estadounidenses se muestran cada vez más descontentos con la gestión de magnate, debido al incremento del costo de la vida y de una guerra impopular con Irán, de acuerdo con lo resultados de una nueva encuesta de Reuters/Ipsos.
Dicho sondeo, realizado en días previos al presunto atentado en el Washington Hilton, reveló que el 34% de los estadounidenses aprueba la actuación de Trump en la Casa Blanca, lo que supone un descenso respecto al 36% de la encuesta de Reuters/Ipsos llevada a cabo entre el 15 y el 20 de abril.
A escasos meses de las elecciones del martes 3 de noviembre de 2026, en las que estarán en juego el control del poder legislativo, ya que se renovará completamente los 435 escaños de la Cámara de Representantes; la renovación de un tercio de la Cámara de Senadores, que son cruciales para el proyecto trumpista.
La popularidad del magnate se ha visto muy afectada desde que Estados Unidos de América e Israel iniciaron una guerra contra Irán, el 28 de febrero pasado, lo que ha provocado un aumento de los precios de la gasolina, algo que no es desagradable para la mayoría de los ciudadanos estadounidenses. De acuerdo con los resultados del sondeo, únicamente 22% de los encuestados aprobó la actuación de Trump en materia de costo de la vida, frente al 25% de la encuesta anterior de Reuters/Ipsos.
En torno al presunto atentado, han surgido más dudas que certezas. Por ejemplo, el hecho de que fuera el propio presidente estadounidense, el primero en difundir, en su red Truth Social, las imágenes de los instantes previos a que se desatara el pánico. Así como su declaración después del caos vivido en el Washington Hilton: “No estaba preocupado. Entiendo la vida. Vivimos en un mundo loco”.
Además, el escenario era magnifico para una escenificación, ya que en el evento estaban los corresponsales de los medios de comunicación más importantes de los Estados Unidos de América y de otras naciones. También, llama la atención que previo al evento, la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, haya referido: "Su discurso de esta noche será un clásico Donald Trump: será gracioso, entretenido y se dispararán algunos tiros".
Independientemente de si lo ocurrido en el Washington Hilton fue real o no, el incidente ha puesto a prueba, una vez más, la arquitectura de seguridad que rodea al presidente Trump, quien ya ha sido objetivo de tres presuntos atentados en dos años, lo cual debe poner en máxima alerta a los integrantes del servicio secreto estadounidense ¿O usted qué opina?