Según recientes datos publicados por CIU, 97.4 % de los hogares mexicanos cuentan ya con algún servicio de telecomunicaciones. Esto equivale a 123.4 millones de contratos o líneas. Fernando Esquivel de la misma consultoría, hace un recuento de como, esta masificación no hubiera sido posible sin la introducción del esquema de prepago, para la compra de servicios de voz, principalmente, que se comenzó a utilizar a raíz de la explosión de la venta de teléfonos celulares a mediados de los 90. Viendo en retrospectiva, efectivamente, hubiera sido difícil haber permeado tan rápidamente este mercado en México sin este tipo de planes comerciales. En un lapso de casi 10 años prácticamente todos los mexicanos mayores de edad contaban con un teléfono móvil.

Sin embargo, los siguientes años los planes de pospago crecieron, conforme se fueron sofisticando las ofertas disponibles. Los principales proveedores de servicios, ofrecían  subsidios en la compra de dispositivos móviles con las contrataciones de postpago.

Adicionalmente surgieron  atractivos y abundantes planes de servicios. Desde luego el gran brinco de la industria se dio principalmente con la introducción de teléfonos inteligentes y el uso de datos móviles. Todo esto coadyuvó a que la tasa de crecimiento de los suscriptores de pospago duplicara a la de prepago, hasta que la ponderación de planes de contrato entre el total de líneas se estabilizó en un promedio de 18%, frontera que ha sido difícil de superar. Al final del día los requisitos crediticios requeridos para contratar un plan de postpago siguen siendo un impedimento importante para la mayoría de los mexicanos.

Al finalizar el 3T19, el número de líneas en prepago alcanzó un total de 101.1 millones, al registrar la adición de cerca de 1 millón al mes, para representar 82.2% del total del mercado. Por otro lado, en pospago se alcanzaron 21.9 millones de suscriptores en activo o 27.8% del total. El crecimiento anual de líneas en prepago durante el trimestre fue de 3.4%, superando al registrado por los usuarios de pospago (2.8 por ciento). Según el reporte de CIU, esta situación no tenía lugar desde el cuarto trimestre de 2013, y quizá se pueda tomar como una señal más de un posible estancamiento de la economía.

En la contratación de servicios de telecomunicaciones todo indica que la preferencia de los clientes va por contratar planes de prepago. Actualmente los proveedores de servicio han lanzado agresivas ofertas comerciales en prepago, al ofrecer una navegación en internet ilimitada, por lo que las ventajas económicas de tener un plan son cada vez menores. Por otra parte, la entrada de operadores móviles virtuales, con ofertas de prepago enfocadas para nichos específicos, ha impulsado  el crecimiento de usuarios que realizan recargas.

Curiosamente, en el mercado de OTT, el caso es muy parecido y una vez más la preferencia de los clientes tiende hacia contrataciones de planes menos rígidos y que les permitan optar por distintas alternativas de consumo y de salida.

Antonio Aja

Columnista

Showbiz