Me encanta dar pláticas en universidades para jóvenes que están estudiando y algunos de ellos incluso trabajando también, mientras terminan su carrera. Les hablo de muchas cosas, pero enfatizo la necesidad de planear su vida a largo plazo, empezando por el retiro. Trato de hacerlos pensar un poquito más allá.

La realidad es que a la mayoría de los jóvenes no le pasa ni por la cabeza su propio retiro. Lo ven como algo muy lejano, en lo que tendrán tiempo de pensar más adelante. Sus prioridades hoy son otras: divertirse, disfrutar de la vida, salir con los amigos, independizarse de sus padres, irse de viaje o a conciertos, entre muchas otras.

Pero debemos entender que el destino siempre nos alcanza. No conozco una sola persona madura que no me haya dicho: ¡ojalá hubiera empezado antes! Se dan cuenta de que han perdido un tiempo precioso y que si lo hubieran pensado antes, habrían tenido que ahorrar mucho menos para poder obtener la misma cantidad que desean.

Recordemos que cada día la gente vive más. Una persona hoy en su vida laboral debería planear un retiro que le dure por lo menos hasta los 85 años de edad. Eso significa que si uno se va a jubilar a los 65 años deberá tener dinero suficiente para vivir por lo menos durante 20 años más con lo que logre acumular en su cuenta individual en la afore, junto con otros instrumentos (planes personales de retiro o planes privados complementarios que ofrecen algunas empresas).

Pero además estamos en México. A muchas personas que pierden su empleo a los 50 años (incluso antes) les cuesta muchísimo trabajo volverse a colocar y encontrar otro que les procure el mismo nivel de ingresos y capacidad de ahorro. Además, millones de personas están en la economía informal y no cuentan con ningún tipo de plan. Otros laboran en empresas que incurren en prácticas indebidas, los registran con el salario mínimo y les pagan por fuera un complemento (por lo cual, las contribuciones que se van a la afore son sobre ese mínimo).

Incluso se sabe que aquellos afortunados que ganan un ingreso promedio y reciben sus contribuciones completas durante toda la vida laboral obtendrán una pensión equivalente, en el mejor de los casos, a menos de 50% de su último sueldo, porque el nivel de contribución obligatorio al ahorro para el retiro como porcentaje del salario del trabajador en México es de los más bajos del mundo.

Entonces es fundamental, urgente, necesario, que cada persona tenga conocimiento de esto y tome control de su planeación para el retiro. El tiempo ideal para ello es desde que uno comienza su vida laboral. No años o décadas después, porque entonces han perdido un tiempo valioso.

Pero en fin, ya mencionamos que uno debe esperar vivir durante por lo menos 20 años después de la edad de retiro. Esto es la mitad de nuestra vida laboral que suele durar aproximadamente 40 años.

Si uno empieza a ahorrar desde el principio, se tienen 40 años para conseguir juntar el dinero necesario para ello. En caso contrario, cada año adicional que uno espera juega en nuestra contra: significa que uno tendría que ahorrar cada vez un porcentaje mayor de su ingreso. Pero hay momentos en donde es imposible, porque a lo largo del camino quizá uno tendrá hijos o querrá tomar un crédito hipotecario para comprar una casa. Así, si uno no ha empezado, es fácil posponerlo porque siempre hay necesidades inmediatas más apremiantes.

Veamos un ejemplo sencillo de dos personas, Francisco y Jorge, que son de la misma edad y pueden ahorrar 2,000 pesos al mes (24,000 pesos al año), que es 10% de lo que ganan.

Francisco decide empezar a ahorrar a los 22 años en el mes de enero y deja de hacerlo a los 35 años, en el mes de diciembre. Es decir, únicamente ahorra durante 14 años completos.

En cambio, Jorge tiene otras prioridades y sólo piensa en divertirse. A los 35 años le “cae el veinte” y empieza a ahorrar justo cuando cumple 36 años, todavía muy joven. Y lo hace durante toda su vida laboral, hasta los 65 años. Jorge, entonces, ahorra durante casi 30 años.

Supongamos que ambos logran en promedio, un rendimiento anual real (arriba de la inflación) de 5 por ciento. Es posible conseguirlo con un portafolio diversificado de largo plazo.

¿Quién tendrá más dinero para su retiro? Curiosamente Francisco, quien sólo ahorró durante 14 años. Él logra acumular poco más de 2 millones de pesos, mientras que Javier, su compañero que empezó más tarde y aportó durante 30 años, solamente logra juntar menos de 1 millón 700,000 pesos.

¿Cuánto habría juntado Francisco si no hubiera parado a los 35 años y hubiese continuado ahorrando hasta la edad de 65 años? La cantidad de 3.8 millones de pesos, casi el doble. Parece mentira, pero no es así. Cualquiera puede comprobarlo con una sencilla hoja de cálculo. Éste es el valor que tiene empezar a ahorrar para su retiro desde que uno comienza a trabajar.

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Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com