¿Insultos o debate razonado? Ángel Trinidad Zaldívar, en su calidad de decano de los cinco integrantes del pleno del IFAI, pudo haber pecado de exceso de claridad, al divulgar su voto razonado en contra de la designación de Gerardo Laveaga como Comisionado Presidente.

Mala época para los asuntos ligados con la transparencia y la rendición de cuentas. A la desconfianza generada por la pésima comunicación de las declaraciones patrimoniales de los altos mandos del gobierno peñista, se suma la disputa por el poder en el seno del IFAI, que abre un debate sobre la permanencia de ese organismo autónomo.

Una década después de su instalación, la pertinencia de este órgano está en entredicho. Primero, por la propuesta de la nueva administración de crear una nueva instancia fiscalizadora -bajo la figura de Comisión Nacional Anticorrupción- y la extensión de funciones y potestades del IFAI, que obligaría a la ampliación de su pleno con la designación de dos nuevos comisionados.

Una mala operación política y, un diseño institucional poco respetuoso de la ley frenaron la reforma constitucional que habría reencauzado la apertura informativa gubernamental. Eso y el pleito en el seno del IFAI han puesto en predicamento lo avanzado en la materia en los tiempos de la normalidad democrática. Trinidad Zaldívar y Wanda Sigrid Arzt levantaron la mano para ocupar la vacante que dejaría Jacqueline Peschard como Consejero Presidente. Pero sus candidaturas se anularon. En la ronda final de cabildeos, la Comisionada se alió con María Elena Pérez-Jaén para destrabar el entuerto y sacar adelante la nominación de Laveaga, quien llegó al IFAI hace nueve meses.

Por primera vez en la breve historia del IFAI, el Comisionado Presidente no fue electo por unanimidad. Y lo que es peor: las reservas de la minoría quedaron expuestas en público. Perezoso, llamó Trinidad Zaldívar a Laveaga. Hizo suyos calificativos que originalmente habían sido expresados por Arzt y Pérez-Jaén, quien a gritos le reclamó alguna vez que no había cumplido con su trabajo a tiempo. Perezoso e improductivo. Indolente , resumió el quejoso, quien ofreció datos duros: Laveaga tiene un rezago de 291 asuntos, a diferencia de todos los demás, que registran 163 en promedio. Tiene 130 asuntos de los ciudadanos pendientes de resolución, por falta de ganas , resumió. ¿Cuándo los resolverá?... Pero ya encontró la solución a su rezago y a su pereza: ha pedido que el Presidente -o sea él- deje de sustanciar recursos, porque él quiere dedicarse a otra cosa. Todos sus antecesores han sido presidentes y han sustanciado recursos, ¿por qué él no? Quizá porque es trabajo. Este instituto requiere de todo el empeño y la talacha, que es el que al parecer no le gusta .

¿Indolente o irresponsable? Trinidad relató que en una reunión con senadores que el nuevo Presidente Comisionado se quedó dormido. Y que Sigrid Arzt tuvo que despertarlo. Sí, me dormí porque estaba muy aburrido , justificó Laveaga, quien ha rehuido la polémica. A las acusaciones de perezoso, respondió con un argumento leguleyo: todavía no vence el plazo para resolver sobre las peticiones de información que debe tramitar su ponencia. Atrapado por los fundamentalistas , el IFAI vive horas críticas: Trinidad también ha destapado el conflicto de interés en el que habría incurrido Arzt Colunga y el proceso administrativo que supuestamente inició en su contra Pérez-Jaén, que podría derivar incluso en la destitución de la increpada.

Los reclamos en contra de Laveaga son peccata minuta respecto de las graves acusaciones formuladas por Trinidad Zaldívar en contra de las colegas que definieron quién es el nuevo Presidente del IFAI. Ojalá hubiesen actuado con la ética de la responsabilidad y no con la víscera , lamentó el denunciante, me extraña particularmente de María Elena Pérez-Jaén, con quien he tenido muchos desencuentros, pero de quien estoy convencido que el tema de la transparencia le apasiona y le preocupa. Qué lástima que dejó que le ganara lo personal a lo institucional. A la colega Sigrid no puedo exigirle nada porque su falta de ética ha quedado comprobada . Ellas ahora tienen la palabra.

EFECTOS SECUNDARIOS 

ARRIBO. Poblano de origen, pero Golden Boy por adopción, Guillermo Deloya se integró al equipo de César Camacho desde el 2012. Ahora, acompañará al exgobernador mexiquense en el CEN del PRI como Presidente del Instituto de Capacitación Política, la escuela de cuadros del tricolor.

REFUGIO. Muy poco ha trascendido sobre los hobbies del presidente Enrique Peña, salvo su gusto -desarrollado desde sus tiempos como Gobernador del Estado de México- por el golf. Ahora, por los operativos que realiza el Estado Mayor Presidencial, ha quedado al descubierto la Gran Reserva -el predio de 325 hectáreas de la familia San Román- donde lo practica, acompañado de sus más cercanos: los retenes, las revisiones exhaustivas a transeúntes y visitantes comienzan a molestar.  

SIMILARES. ¿Parte del problema o parte de la solución? Para enfrentar el reto histórico de abatir la pobreza extrema, el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, apuesta por la fórmula elaborada por el gobierno federal. Y, en el lanzamiento de la Cruzada Nacional contra el Hambre, unió su destino al de la administración peñista: Compartimos con el Presidente de la República la capacidad de trabajo, nuestro deseo de servir, nuestra actitud de emprender y de hacer historia . Sentenció: Desde el sur de México, reafirmamos nuestro compromiso para consolidarnos como una región que empuje el desarrollo del país . ¡Órale!