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Microfinancieras comerciales mexicanas ?y su clasificación en AL
Un reporte del Fondo Multilateral de Inversiones refiere que cuatro mexicanas están entre las 100 mejores microfinancieras.
Se ha hablado recientemente sobre el vertiginoso desarrollo de las microfinanzas en México. Conviene observar cuál es la realidad, al menos parte de ella.
Recientemente, el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), administrado por el Banco Interamericano de Desarrollo, y el Microfinance Information Exchange publicaron Microfinanzas América: las cien mejores , con datos del 2013. Antes de presentar algunos de los hallazgos relevantes, importa hacer algunas precisiones. Primero, es equívoco el título Las cien mejores . No son las mejores, sino las mejores más grandes, que tienen colocados 5,000 o más créditos. Segundo, el universo está limitado a microfinancieras comerciales, con fines de lucro; no están consideradas las cooperativas de ahorro y crédito. Tercero, al calificar la transparencia, la limita a la difusión pública de sus resultados; sin embargo, ignora el punto más crítico y fundamental de la transparencia: calidad, claridad y sencillez de la información a los usuarios.
Hechas estas salvedades, es importante el carácter latinoamericano del reporte. Permite comparar aspectos cuantitativos entre instituciones microfinancieras (IMF). Excluye aspectos cualitativos, excepto el desempeño social, con una visión muy pobre y restringida. Introducir una variable como el desempeño social, que exige un tratamiento más acucioso y fino, es riesgoso; los datos aportados en el reporte no son rigurosos.
De las 148 microfinancieras latinoamericanas, aparecen únicamente 15 mexicanas. De acuerdo con los parámetros del reporte, cuatro mexicanas están entre las 100 mejor calificadas: Compartamos (12), CAME (55), Solución ASEA (90) y Te Creemos (95). Sin embargo, cuando se abordan aspectos específicos como depósitos, CAME ocupa el lugar 15; en cuanto a crecimiento de créditos, destacan Crediavance (1), Crediclub (2) y Progresemos (17). En colocación de crédito al consumo, destacan Financiera Independencia (1), Provident (2) y Apoyo Económico (15).
Las IMF mexicanas más eficientes (costo del crédito) son COCDEP (2) y Crediavance (8); son altamente ineficientes: CAME (109), Compartamos (113), Te Creemos (123) y Solución ASEA (137). Las más rentables -retorno sobre activos- son Invirtiendo (2), COCDEP (8), Apoyo Económico (9), Ámbito Productivo (14) y Financiera Labor (20). Ninguna IMF mexicana aparece entre las mejores 20 en la calidad de la cartera.
Todas las instituciones mexicanas mencionadas son sofomes, excepto CAME, Te Creemos y Solución ASEA, que son sofipos, y Banco Compartamos.
Estos datos obligan a plantear una serie de preguntas. ¿Por qué las IMF mexicanas están ausentes de la captación de ahorro, a excepción de CAME? ¿Qué pasa con la calidad de la cartera, donde las IMF mexicanas brillan por su ausencia? ¿Es cierto que las instituciones microfinancieras más grandes son mejores que las más chicas?
¿Confirma este reporte la imagen internacional de que las IMF mexicanas las que cobran tasas más elevadas?
Un elemento fundamental que no recoge este reporte es la utilidad neta de cada microfinanciera. Sería muy interesante tener este dato y compararlo con el número de acreditados, pues revelaría el margen financiero en cada crédito. En el fondo, mostraría si la población pobre rural y urbana está transfiriendo recursos a las IMF y cuántos. Pues hay una fuerte sospecha de que muchas IMF se hacen ricas a costa de los pobres. ¿Para eso nacieron?
*Experto en microfinanzas, soordina Cosechando Juntos lo Sembrado, SC.