Las falsas expectativas en diplomacia son raras porque generalmente ella trabaja con actos previsibles.

Por lo anterior, sorprendió que uno de los periodistas consentidos del secretario Marcelo Ebrard publicara en su columna de El Universal el 15 de septiembre la filtración siguiente: “(...) Empezando por el anfitrión de México, Andrés Manuel López Obrador, el venezolano Nicolás Maduro, el presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, y el mandatario de Argentina, Alberto Fernández, además del uruguayo Luis Lacalle, el ecuatoriano Guillermo Lasso y el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, anunciarán su decisión de abandonar la Organización de Estados Americanos (OEA)”.

Eliminando los sesgos que aporta el desconocimiento de quien lo escribe (Cuba fue expulsada de la OEA en 1962 y Venezuela la abandonó en 2019), en pocas líneas el periodista prácticamente desapareció a la OEA, según su fuente, y ocurriría el pasado sábado durante la reunión de presidentes y primeros ministros del foro de diálogo de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) celebrada en Palacio Nacional.

¿Cómo es posible que 72 horas antes de la reunión de presidentes existía la idea desde la cancillería que la OEA recibiría el tiro de gracia el sábado 18 desde Palacio Nacional?

Fue el secretario Marcelo Ebrard quien reveló desde Washington el contenido de la ruta crítica a seguir respecto al futuro de la OEA. “Tenemos que preparar la propuesta que les vamos a hacer a Estados Unidos y Canadá: ¿Cuál sería el futuro distinto de la Organización de Estados Americanos? ¿Se reemplazaría por otra organización? ¿Qué rasgos tendría? ¿Cómo funcionaría? Eso se haría el 18 de septiembre (en la reunión de la Celac)”. Así lo dijo el secretario de Relaciones Exteriores en la embajada de México en Washington el pasado 9 de septiembre.

La periodista Dolia Estévez, presente en la conferencia, le pregunta: “Pero la propuesta no la van a hacer ustedes hasta el 2022?” A la que el secretario Ebrard responde: “Una vez que haya un consenso en América Latina y el Caribe. No podríamos nosotros hablar a nombre de todos si no ha participado en la elaboración. Pero sí se espera que para el 2022, primer semestre, se haga esa propuesta”.

Es evidente que los consensos sobre la desaparición de la OEA no existieron y no existirán con Luis Lacalle (Uruguay), Guillermo Lasso (Ecuador) y Carlos Alvarado (Costa Rica).

El propio Marcelo Ebrard mencionó el año pasado que bajo la presidencia de la Celac es prácticamente imposible llegar a acuerdos políticos por el ambiente “polarizado” que existe en la región. ¿Qué le hizo cambiar de opinión para empujar a la agenda la desaparición de la OEA si no ha cambiado para bien el clima de polarización?

La respuesta es sencilla: su deseo de trabajar un perfil presidencial desde la cancillería.

Existen elementos naturales entre los cancilleres a pensarse como presidentes. Quienes ocupan el puesto no son un secretario más; representan al país en el exterior donde les ponen alfombras rojas, hablan en nombre del presidente, y en el caso de Marcelo Ebrard, sus pares son los presidentes o los primeros ministros.

Algunos embajadores han comentado que, al entregarle las credenciales al presidente López Obrador en Palacio Nacional, él les menciona que será Marcelo Ebrard y no él, quien se encargue de la política exterior debido a que el presidente le dedica el 100% de su tiempo a la política doméstica.

Marcelo Ebrard se encuentra construyéndose un perfil de izquierdista bolivariano para obtener el apoyo del segmento de la población mexicana más fanatizada y menos politizada; un segmento anti OEA y a favor de las dictaduras con sonido a trova.

Ebrard ha elegido a la OEA como fetiche anti imperial. Lo importante es generar expectativas sobre su eventual desaparición. Otra cosa es que no vaya a ocurrir.

@faustopretelin

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.

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