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Los países emergentes se estancan
Una combinación de factores explica los momentos actuales de dificultades para los países emergentes: la caída del precio del petróleo, el deterioro de los precios de las materias primas, las tasas de interés de Estados Unidos o el desplome de China.
Pero si bien estos factores externos son importantes, seria limitativo atribuirles todos los males. Sería tanto como reconocer que en el interior de los países todo marcha bien. Error de diagnóstico y de perspectiva.
Los países emergentes han seguido el modelo de ser importadores de tecnología productiva por medio de la inversión extranjera; realizan la exportación de bienes y servicios, principalmente de las empresas transnacionales; mantienen salarios bajos y realizan una política económica similar a la de los países desarrollados, principalmente en la política monetaria. Es su adaptación a la política de los países que lideran la economía mundial.
Una gran limitación de los países emergentes es la política, las instituciones de gobierno, la normatividad o falta de ella. En México todavía recordamos cuando empresarios y funcionarios reconocían que la mejor política industrial era no tenerla.
Se ignora en el mundo de los emergentes a las instituciones disfuncionales, sobre todo en las épocas de las vacas gordas. Cuando las condiciones internacionales son desfavorables sólo se lamenta que ello suceda.
La Comisión para América Latina de la ONU ha hecho importantes estudios, al igual que otras comisiones en otros continentes, sobre políticas de desarrollo productivo. Sin embargo, los países emergentes de Asia, América Latina, África y el Medio Oriente las han marginado para dar paso a las propuestas de los grupos de intereses que con el paso del tiempo se convierten en enemigos de las políticas públicas. Ello explica que el interés público se erosione y que la evolución económica pierda flexibilidad. Hace que los países emergentes ya no continúen emergiendo.
China es la estrella de los emergentes. Tiene un precario equilibrio sociopolítico. Por un lado, un capitalismo productivo y financiero, y por el otro, una dictadura militar burocrática. Con tres devaluaciones recientes, aumentó la dosis de su esquema de funcionamiento. Pero China no compite con su moneda sino con las duras condiciones salariales, bajos controles de calidad y muchos programas fallidos. En los bancos de inversión internacional se estima que el crecimiento económico para este año será menor a 7% estimado.
Brasil era la luz en América Latina de los emergentes. Pero ahora está afectada por el parón de la demanda China, la mayor inflación interna del doble de lo que estimaba y el deterioro político de la presidenta Dilma Rousseff, misma que observa grandes manifestaciones populares en su contra por su programa contraccionista. El 16 de este mes se reunieron en su contra más de 1 millón de brasileños. El banco de inversiones Goldman Sachs informó que los inversionistas, tanto locales como extranjeros, están preocupados por la posibilidad de que la falta de respuestas políticas y el volátil trasfondo político e institucional puede hacer que la situación pase de lo que es ahora mismo, un complicado ajuste macroeconómico, a una crisis pura y dura que será más ardua y perjudicial .
El deterioro de Brasil influye en el entorno debido a que representa 56% del PIB latinoamericano. Por ejemplo, Argentina, su principal socio comercial, ya está afectado.
La crisis política y económica de Brasil, el país más importante de América Latina, se suma al fracaso económico de toda la región.