Muchas incógnitas quedan en el aire ante la persistente carencia en México de medicamentos para pacientes con cáncer. Lo más escandaloso es que haya niños enfermos que se queden sin su terapia poniéndolos en peligro de muerte, y sus papás que se han movilizado tienen la solidaridad de toda la sociedad. Pero la carencia de terapias oncológicas la están viviendo todos los pacientes del sector salud en el país.

Es absolutamente inentendible que ello siga sucediendo después de que hace exactamente un año hubo escándalo por el mismo desabasto de oncológicos. Se esperaría que ya hubiera pasado la curva de aprendizaje de las actuales autoridades. Pero no. Seguimos atorados en lo mismo.

Entre las preguntas que surgen está: ¿sigue o no funcionando el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos (FPGC)? Porque en sexenios anteriores era el que garantizaba las terapias para cáncer, al menos para los que sí estaban cubiertos por el Seguro Popular. Se supone que en junio ya empezaban a operar las nuevas reglas del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) y el nuevo fondo que supliría al FPGC. Pero como nos agarró la pandemia, no se sabe si alguien le ha dado la continuidad a todo ese proceso para que Insabi opere con toda formalidad.

El titular del Insabi, Juan Ferrer, tendría que decir esta boca es mía. Pero no... No hemos sabido de él desde que empezó la epidemia de Covid. En lo último que nos quedamos con él es que el organismo a su cargo disponía de 40,000 millones de pesos adicionales. ¿Dónde están esos recursos? Al menos en compra de terapias no se han visto. Ya no digamos para cubrir enfermedades adicionales sino para las mismas que limitadamente cubría el Seguro Popular.

Otra pregunta es: ¿Qué está pasando con las compras de medicamentos de parte de IMSS e ISSSTE? Porque es los reclamos por desabasto de terapias están también sus derechohabientes. En los hechos no hubo compra consolidada para este 2020 para todo el Sector Salud. Si desde que se fue Raquel Buenrostro de la Oficialía Mayor de Hacienda ya no hubo una cabeza responsable de estas compras, se esperaría que Zoé Robledo en el IMSS y Luis Antonio Ramírez en el ISSSTE se hicieran cargo de adquirir sus terapias pero es evidente que no, y a mitad de año siguen con carencias.

Una más: ¿Por qué Sedena y Semar no tienen problemas de desabasto? O una de dos: o tienen más recursos o han sido más organizadas y responsables con sus pacientes porque sí han hecho adquisiciones oportunas.

En anterior entrega en este espacio cuestionamos por qué la Cofepris después de un año no ha permitido reactivar la producción de oncológicos en la única planta que lo venía haciendo por décadas, pero la pregunta ahora es ¿Por qué las demás farmacéuticas que tienen registro para importar estas terapias de cáncer no lo han hecho? ¿No sería más eficiente y ágil invitarlas y que dichas empresas se hicieran cargo de esas importaciones?

Y esto nos lleva a una última pregunta: ¿Qué tan buenos precios de oncológicos están consiguiendo nuestras autoridades mexicanas en el extranjero? Porque el año pasado hablaban de buscar eficiencias con las importaciones autorizadas fast-track por Cofepris... Con el déficit internacional de fármacos –agravado ahora por la pandemia, pero viene de más atrás- lo más probable es que los precios se fueron al cielo. Sería bueno saber a qué precio los estamos consiguiendo en Argentina, Alemania, Cuba y Brasil, que es donde se están comprando.

Confirmada la salida de Laurell

Resulta que fue desde el 15 de mayo cuando la doctora Ana Cristina Laurell presentó su renuncia a la Subsecretaría de Integración y Desarrollo del Sector Salud, y se hará efectiva el próximo 15 de junio. Sabemos que el equipo del secretario Jorge Alcocer está gestionando con AMLO para que no desaparezca el área, dado que Salud no está incluido en el acuerdo de austeridad, pero ello aún está por verse.

Merma en ingreso de personal del ISSSTE en mayo

Y eso de que Salud no está incluido en las medidas de austeridad es un decir. Empezando por el personal del Sector ya las está sintiendo. Es el colmo pero en plena pandemia, todo el personal del ISSSTE tuvo sendos descuentos en su salario. No se salvaron ni enfermeras ni médicos que deberían estar recibiendo bonos y estímulos por su entrega al frente de batalla; al personal de enfermería se le descontó de 350 a 1,200 pesos y al personal médico de 2,000 a 3,000 pesos. El argumento que se dio, insultando la inteligencia de los trabajadores, fue que era por deducción de impuesto a la nómina. De no creerse...

Twitter.com/MaribelRCoronel

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.