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La caída de El Pato
A sus 36 años y medio, el ingeniero y abogado priísta Ernesto de Lucas Hopkins puede presumir de ser un político precoz. En el 2004, sin mayor experiencia en el servicio público, el gobernador Eduardo Bours Castelo lo nombró Coordinador de Seguridad Pública de Sonora.
En esa posición -y gracias a Alan Bersin, Marco López y Dennis Burke- logró convertirse en el funcionario más querido por la entonces gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, ahora Secretaria de Seguridad Interior de la administración de Barack Obama.
En el 2009, por un fallo del tribunal electoral, logró convertirse en el primer candidato al que se le permitió que su apodo -El Pato- apareciera en la boleta electoral. Y un año después, por intercesión de Emilio Chuayffet y Luis Videgaray, logró que el entonces Gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, fuera recibido en Washington D.C. por Napolitano, convertida en Secretaria de Seguridad Interior de la administración de Barack Obama.
Durante la contienda presidencial, De Lucas Hopkins se responsabilizó de la campaña nacional permanente, un esfuerzo de campaña sin candidato que lo llevó por todo el país. En los meses de la entrega-recepción, estuvo a cargo de la oficina de la juventud y el deporte, cerca de Luis Videgaray.
Alzando el vuelo. 2015 , prometía el joven político, originario de Magdalena de Kino, hace tres semanas. Apenas en diciembre del 2012 había sido designado Director General de ProMéxico, pero ya se declaraba listo para regresar al PRI, al gobierno de Sonora. En vez de eso, se ha convertido en el primer funcionario de alto nivel de la administración peñista en ser cesado. De manera fulminante.
En el primer trimestre del año, en ProMéxico hubo más de una decena de renuncias y despidos injustificados de mandos medios, casi todos originados por presiones y amenazas de Marcelo Calderoni Obregón, excoordinador de Asesores, y Sergio Castro Valenzuela, extitular de la Unidad de Administración y Finanzas. Ellos, junto con Sergio Arturo Pavlovich Escalante, quien aún funge como Secretario Particular de la Dirección General, resolvieron los asuntos cotidianos de ese organismo descentralizado, mientras su jefe cumplía con una apretada agenda en el extranjero.
En algunos casos, con muy poca suerte. A finales de febrero, en el Mobile World Congress, en Barcelona, adelantó detalles de la inversión que Ericsson hará en Querétaro, sin consultar con la directiva de la firma noruega, que incluso analizó emprender acciones legales en contra del funcionario mexicano.
Los niveles calamitosos que alcanzaba el desempeño de De Lucas Hopkins en gira (los gastos que corrieron a su cargo en Davos son de antología) rebasaban los desórdenes de su oficina, que son el capítulo más oscuro de su breve paso por ProMéxico.
A la dupla que conformaban Castro y Calderoni no importaba de quién se tratara , se quejan exfuncionarios de la dependencia, con tal de abrir plazas para sus paisanos . Recuerdan, en particular, los maltratos que padeció la politóloga chiapaneca Rosario Brindis, exdiputada federal por el PVEM, quien iba a ser titular de la Unidad de Relaciones Institucionales.
Los sonorenses pidieron esa posición a Carla Pane Lammoglia, discreta y eficiente funcionaria de los dos sexenios panistas (Directora de Logística y Eventos Presidenciales). Para forzar su renuncia, le mostraron un correo electrónico supuestamente enviado por Erwin Lino, secretario particular del presidente Enrique Peña. De la falsificación supieron en Los Pinos por el abogado Benito Neme Sastré, ahora Director de Caminos y Puentes Federales.
Allí está también los casos de Karla Ivette Mawcinitt Bueno, coordinadora general de Comunicación e Imagen, quien trabajó en el sexenio anterior dentro del Consejo Mexicano de Promoción Turística y llegaba a ProMéxico recomendada por el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, a quien le quitaron plazas y presupuesto. Y el de la maestra Elena Achar Samra, jefa de la Unidad de Promoción de Exportaciones, a quien quisieron chamaquear con el endoso de facturas de eventos infladas y apócrifas. Las conductas dispendiosas de los mandos superiores de ProMéxico quedaron expuestas públicamente hace dos meses, cuando un centenar de delegados sonorenses a la Asamblea Nacional del PRI se trasladaron a la ciudad de México, vía aérea, por cortesía de De Lucas Hopkins.
Reportes detallados con estas versiones fueron radicados en la oficina del Secretario de Hacienda, pero también del Procurador General de la República. En Los Pinos y en la cúpula priísta atribuyen la autoría intelectual del expediente con el cúmulo de irregularidades bien documentadas del joven político al senador Ernesto El Oso Gándara, quien también estaría interesado en obtener la candidatura del PRI en Sonora. Lo cierto es que hace 10 días, Ernesto de Lucas Hopkins tuvo que capitular. Y en menos de 48 horas, su equipo de trabajo quedó descabezado, en medio de rumores sobre la presentación de una denuncia en su contra en la PGR, como presuntos responsables de asociación delictuosa y la malversación de 77 millones de pesos. En esa dependencia federal no confirmaron tal información.