Lectura 5:00 min
La Cultura de la Paz, Violencia Vecinal en Tiempos del Covid-19

Si somos ciudadanos del mundo, ¿por qué no podemos tener conciencia comunitaria ni conciencia vecinal?
La suspensión de prácticamente toda actividad y el encierro al que se someten muchas familias por la crisis de salud pública y la medida Quédate en Casa, derivadas del Covid-19, propician una intensa convivencia entre vecinos que resulta en incomodidad y conflictos o controversias.
Los conflictos vecinales o comunitarios que surgen en esta crisis del Covid-19 pueden ser de diversos tipos y se deben principalmente a la organización de reuniones, fiestas y visitas; abuso en el uso de áreas comunes, y ocupación de espacios ajenos de estacionamiento que molestan a los demás vecinos y contribuyen a poner en riesgo de contagio a más personas.
Los conflictos vecinales o comunitarios no son necesariamente de carácter legal y para su prevención o resolución es conveniente y aún necesaria la intervención de un mediador profesional quien se convierte en el conducto para que las partes involucradas se comuniquen de forma adecuada y puedan llegar a acuerdos respecto de sus diferencias.
La mediación comunitaria o vecinal es un método no judicial aplicable en la gestión y resolución de conflictos o controversias entre vecinos de una comunidad, que puede ser un condominio o una unidad habitacional. El mediador asiste a los vecinos en conflicto para encontrar soluciones aceptables para todos, incluyendo a la comunidad.
Cuando existe un conflicto social es toda la comunidad quien tiene y sufre esa situación y la intervención debe ser integral, es decir, sobre todas las personas que conviven en ese microcosmos en el que se produce el desencuentro.
La mediación puede hacer la diferencia en la vida entre vecinos en estos tiempos de confinamiento. Ese ejercicio de comunicación y negociación asistida entre las partes para conocer, analizar y negociar todos los puntos que se pongan en la mesa, sirve para discutirlos y construir los acuerdos que convengan de mutuo acuerdo a las partes, con el propósito de solucionarlos e incluso prevenirlos. Lo más valioso que puede lograrse es la recuperación o reconstrucción del tejido vecinal y su convivencia armónica.
No se puede soslayar que, en prácticamente todas las ciudades del país, viven millones de personas en condominios y en unidades habitacionales. En la Ciudad de México el número de personas que habitan condominios o unidades habitacionales es de más de cuatro millones.
Existe en la Ciudad de México la Procuraduría Social desde 1989, cuya labor es evitar que se presenten situaciones de anarquía para fomentar una sana convivencia en condominios y unidades habitacionales. Además, existe el Centro de Justicia Alternativa del Poder Judicial que, conforme a lo que ordena la Constitución de la Ciudad de México, es la instancia competente para atender las controversias vinculadas con el régimen de condominio y para coordinar a las instancias de acción comunitaria establecidas por la ley para la mediación y resolución de conflictos vecinales y comunitarios, entre otros.
Ambas instituciones, la Procuraduría Social y el Centro de Justicia Alternativa, así como las instancias equivalentes en los estados, están cerradas en atención a las medidas de protección derivadas de los problemas de salud pública del Covid-19. Por lo tanto, no se están proporcionando los servicios de mediación a cargo de esas instancias del sector público.
Afortunadamente, las personas que viven en condominios o unidades habitacionales y que se enfrentan a conflictos o controversias vecinales, cuentan con mediadores privados preparados para atenderles. Una opción es la mediación a distancia que permite actuar muy rápidamente también en estos casos, pues no existen problemas para concertar una cita o una sesión de mediación, ni para desplazarse. Se puede abrir el espacio virtual de una mediación de manera inmediata. Esto significa que es posible atender las expectativas de la gente de un servicio instantáneo, rápido y eficaz de mediación.
La mediación en línea o a distancia para las crisis que se presenten en el ámbito comunitario o vecinal es recomendable y existen mediadores profesionales, expertos en materia comunitaria, que también dominan la modalidad de mediación en línea.
Se trata de que los conflictos o controversias entre personas, que surgen o pueden suscitarse en una comunidad que comparte valores, intereses o espacios que crean pertenencia, tales como condominios o unidades habitacionales, tengan oportunidad de dialogar democráticamente, para que las diferencias se gestionen exitosamente y se evite que los conflictos escalen y propicien violencia, de tal suerte que el tejido social se vea fortalecido o restaurado, según corresponda.
Pascual Hernández Mergoldd es abogado y mediador profesional.
Twitter @Phmergoldd

