La estrategia de guerra adoptada por el presidente Felipe Calderón en su lucha contra el narcotráfico y la comunicación que se hizo de la misma, donde el Presidente de manera obsesiva hablaba todos los días y en cualquier momento sobre el tema, contribuyeron a construir una imagen muy negativa de México en el mundo.

Desde que asumió su cargo, el presidente Enrique Peña Nieto cambió de manera radical la estrategia de comunicación, él y su gobierno dejaron de hablar del tema y también hay evidencias de modificaciones a la estrategia en su lucha contra el narcotráfico que ha implicado, entre otras cosas, la reducción a menos de la mitad de los retenes del Ejército en las carreteras del país.

El nuevo gobierno concentró todo su esfuerzo, a través del Pacto por México, en sacar adelante las reformas detenidas por más de 20 años. La más relevante, la energética mito fundador del Estado moderno mexicano.

Ahora, el tema central de la comunicación del gobierno y del discurso presidencial ha sido manifestar la importancia de las reformas y lo que éstas pueden aportar al país.

Una vez logradas, aunque todavía faltan una buena parte de las leyes reglamentarias, el actual gobierno se ha dotado de un material sólido, es una realidad a la vista de todos para intentar construir una imagen positiva del país, que deje atrás la que se generó en el gobierno del Presidente Calderón.

El eje de la nueva estrategia de posicionamiento de México en el mundo son precisamente las reformas. Ése fue el tema central de la XXV Reunión de Embajadores y Cónsules celebrada, como es costumbre, en los primeros días del mes de enero.

La imagen que se quiere proyectar la propuso el canciller José Antonio Meade, cuando al citar al presidente Peña Nieto dijo que el objetivo es que México sea visto como un actor con responsabilidad global. Un país con participación propositiva en el mundo, dispuesto a fomentar la cooperación entre las naciones, con una diplomacia moderna e innovadora .

En versión del canciller, la imagen de México ya empezó a cambiar; en la reunión sostuvo que a lo largo de este año que culmina, el trabajo ha permitido que la posición de México en el mundo ( ) sea revalorada, como un país que cambia, que se transforma, en el que se puede ver el futuro con optimismo, como un país que se pone de acuerdo, en el que las fuerzas políticas generan espacios de consenso y mueven y transforman el país hacia adelante.

Hay datos que indican que la imagen del país empieza a cambiar. Esto se puede constatar, sobre todo, a partir de la cobertura que ahora dan los medios internacionales al país y también de las declaraciones de dirigentes de organismos internacionales y de algunos gobiernos.

Los embajadores y cónsules se han ido con la tarea clara de hacer todo lo que esté a su alcance, para cambiar la imagen que ahora se tiene de México en los países donde realizan su trabajo. El reto no es menor. El país está urgido de que su tarea tenga éxito.

Twitter: @RubenAguilar