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Historias de un Estado fallido
Signos vitales Por: Alberto Aguirre M.
CESARON los discursos anodinos, los spots insípidos y los mítines aburridos. Luego de dos meses que parecían interminables, acabaron las campañas, con toda su grisura, su acidez y la pachorra de una clase política que, por falta de votos, no tiene la necesidad de cambiar.
Silenciados los políticos, aflora la realidad en toda su expresión y con toda su crudeza, no obstante, los intentos oficiales -que después se convirtieron en bandera partidista- de vender que la inseguridad -y no la crisis económica- es el principal problema del país.
En Panamá, al inicio de la semana, el presidente Felipe Calderón definió con claridad sus prioridades: esperar a que se instale la próxima Cámara de Diputados para construir conjuntamente con el Legislativo una solución de corto plazo a la falta de recursos, derivada de una caída importante en la recaudación de impuestos y en la derrama de las industrias turística y petrolera.
Y mientras esto ocurre, sin tregua sostiene su guerra al crimen organizado. No obstante que la gobernabilidad del país esté en riesgo, como reportó el Banco Mundial.
Los analistas del organismo internacional, consideró el Ejecutivo federal, se dejaron guiar por las percepciones influenciadas que a finales del año pasado calificaban a México como un Estado fallido .
Ese día, Calderón Hinojosa aseguró que México vive plenamente una gobernabilidad democrática, porque hay elecciones libres, libertad democrática, división de poderes y finanzas moderadamente sanas.
Tenemos problemas serios en México, sí, pero también hay que decirlo, tenemos problemas de percepción que no necesariamente corresponden a lo que se vive en el país. Y creo que en ambos tenemos que trabajar , sentenció.
A las percepciones presidenciales se opone una oprobiosa realidad, de la que ni siquiera él puede escabullirse. Va un par de ejemplos contundentes:
* Las fiestas para honrar a San Isidro Labrador, en Metepec, tuvieron que postergarse dos semanas por culpa de la influenza. La feria en ese municipio conurbado a Toluca se engalanó, el sábado 23, con la presencia de Alejandro Fernández, quien como hace a menudo tuvo una hilera de invitados especiales en la barrera del palenque. Entre ellos estaban Juan Pablo Gamboa y la modelo Lissete García Trepaud, hija de Lissete Trepaud, muy querida publirrelacionista, actualmente ejecutiva en Nextel.
Kicho y su novia llegaron a Metepec poco antes de las 11 de la noche en una camioneta VW Toaureg y se les vio muy contentos en el concierto de El Potrillo. Cuando terminó el espectáculo enfilaron al estacionamiento. Hasta allí, la información confirmada.
Hay versiones que dan cuenta de una riña en la explanada del recinto ferial que derivó en una balacera. Otras apuntan a que el vehículo del hijo del diputado priísta Emilio Gamboa Patrón trató de ser retenido en un sospechoso retén. El caso es que la joven García Trepaud, de apenas 21 años, tuvo que recibir atención hospitalaria de urgencia, primero en la Cruz Roja local y después en uno de los mejores hospitales del rumbo de Santa Fe.
Del hecho apenas y quedó rastro en tierras mexiquenses. Los responsables nunca aparecieron. Y quedó claro que nadie está exento de la violencia derivada del crimen organizado.
* Del michoacazo que llevó a la cárcel a una docena de alcaldes de la entidad que gobierna Leonel Godoy Rangel se sabe muy poco, porque los funcionarios estatales tienen órdenes expresas de no hablar públicamente de la traición del gobierno federal.
Es uno de los cuatros más grandes de la historia contemporánea de México, digno de las épocas salinistas , dijo uno de ellos, que pidió a este reportero indagar dónde estuvo el exprocurador estatal, Miguel García Hurtado, en las horas posteriores a las primeras detenciones.
Las pesquisas llevan hasta el cuartel del comandante de la XXI Región Militar, con sede en Morelia, Mauricio Sánchez, donde el funcionario michoacano llevaba varios días confinado. Y es que el gobierno federal había notificado al Gobernador que era inminente un atentado en contra de su colaborador.
Efectivamente, por esos días hay registro de un incidente violento en el que se vio involucrado García Hurtado y, por eso, su jefe aceptó el ofrecimiento calderonista de albergarlo en la sede militar de la que salió para irse a presentar ante el Ministerio Público, que lo acusa de haber brindado protección a los cárteles de la droga.
Terminaron las campañas, pero no el intento del gobierno calderonista de intimidar a sus adversarios políticos. Así lo demuestra el intento de involucrar al gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, en una trama de espionaje que nadie sabe dónde inició y a quién habría beneficiado.
SIGNOS VITALES