¿Por qué algunos países o ciudades prosperan? El economista venezolano, Ricardo Hausmann, utiliza el Scrabble como una metáfora para explicarlo. El proceso productivo es como un juego de Scrabble, donde el know how son las letras y la riqueza que se puede producir es como las palabras que se pueden formar. Si quieres producir mucha riqueza, requieres una diversidad de “letras” que puedan agruparse u organizarse de muchas formas para producir múltiples palabras.

Las tres grandes automotrices de Detroit se aprovecharon de la migración alemana con experiencia en industria que llegó a esa ciudad para trabajar en Oldsmobile; el Silicon Valley de California se volvió una realidad con la llegada de talento proveniente de los Laboratorios Bell, de New Jersey. El clúster textil de Bangladesh, uno de los mayores del mundo, se explica por la migración de 150 coreanos que llegan allá para trabajar en una planta de Daewoo. En estos casos, explica Hausmann, estos nuevos saberes (letras) potencian una región que producía otras cosas, de otra forma. Las regiones prósperas, como norma, son aquellas a las que llegaron migrantes. Es un círculo virtuoso.

Ricardo Hausmann fue ministro de Planificación de Venezuela y es académico en Harvard. Ayer estuvo en México para participar en True Economic Talks, que organizó Luis Foncerrada, del CEESP. Este economista venezolano es un apasionado defensor de la migración y utiliza argumentos económicos. Lanza un dardo para México: “aquí vive sólo 1 nacido en el extranjero por cada 240 habitantes. En Singapur, la ratio es 1 a 2.4; en Estados Unidos es 1 a 7 (...) de los empresarios de Silicon Valley, 52% son nacidos en otros países”.

México crecería más, si tuviera una política migratoria más enfocada a atraer migrantes, “se puede importar maquinaria, manuales, instructivos, pero si no tienes el know how, eso no sirve para producir riqueza. Atraer gente con conocimientos o saberes, puede ser más rápido que formarlos”. El desarrollo económico sostenible implica tener una población que adquiera un abanico cada vez más diverso de capacidades productivas.

El Centro para el Desarrollo Internacional, que dirige Hausmann en Harvard, acuñó el concepto de la complejidad económica, “una forma de saber cuánto conocimiento posee una sociedad es ver cuántos bienes o servicios es capaz de producir”, explica. Elogia a Nuevo León. “Ha sido capaz de integrar cadenas de valor en muchos productos diferentes. Eso explica que su PIB es 8 veces superior al de Chiapas”.

El tema de Venezuela no podía faltar en la conferencia que dictó Hausmann en el Presidente Intercontinental. La principal diferencia que yo encuentro es que en México el gobierno necesita mucho más de la sociedad, del sector privado, que en Venezuela. Allá, el gobierno no necesitaba a la sociedad, a las empresas, para generar sus ingresos. La renta petrolera creó una situación en la que casi no necesitaba cobrar impuestos y lo hacía indiferente a lo que pasaba en la economía no petrolera. Cuando los precios del petróleo alcanzaron sus niveles más altos, el autoritarismo de Chávez se exacerbó... Cuando vino la crisis, aprendimos una cosa, explica: el gobierno se debilita, pero la sociedad se debilita aún más... Las letras se van. Las palabras se escapan.

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Luis Miguel González

Director General Editorial de El Economista

Caja Fuerte

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio.

Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.