México es considerado como un país megadiverso, principalmente debido a su topografía, climas e historia tanto geológica, biológica y cultural, creando condiciones propicias para que vivan una gran cantidad de especies de animales y plantas endémicas.

Sin embargo, el manejo poco sustentable, la introducción de especies exóticas, plagas y enfermedades, cacería furtiva y comercio ilícito colocan a las criaturas como especies amenazadas o bien en peligro de extinción.

Así, el desarrollo de estrategias para fomentar la conservación de la biodiversidad, compatible con el aprovechamiento sostenible y la protección de los ecosistemas es de gran importancia.

En 1997, surgen las Unidades de Manejo para la conservación de la vida silvestre (Uma) como esquemas de uso racional, ordenado y planificado de los recursos naturales, permitiendo el aprovechamiento de ejemplares, productos y subproductos de manera sostenible de acuerdo con la Ley General de Vida Silvestre.

Las Uma pueden desarrollarse de manera extensiva, permitiendo el desplazamiento de las especies animales en grandes extensiones, proporcionando en ocasiones alimento y refugio o bien, intensivas con manejo controlado y terreno delimitado.

El venado cola blanca (Odocoileus virginianus) es una de las especias con mayor producción y aprovechamiento sostenible, actividad que sobresale en la región Noreste de nuestro país por las grandes extensiones de pastizales y matorrales con que se cuenta, originándose la ganadería diversificada como actividad de negocio desde hace más de 35 años.

La ganadería diversificada combina la producción extensiva de bovinos de carne, con el aprovechamiento sostenible del venado cola blanca y otras especies de fauna silvestre para la caza deportiva y turismo ecológico.

Investigadores estiman que desde la implementación de la ganadería diversificada hay un incremento en la productividad y rentabilidad de los predios de hasta 80 por ciento.

El valor económico del venado cola blanca oscila de 1,500 a 1,750 dólares por animal, ese ingreso equivale aproximadamente a 2.8 veces el ingreso obtenido por la venta de un becerro de 350 kg.

La ganadería diversificada, al requerir superficies extensas de vegetación para la crianza y aprovechamiento sostenible de la fauna silvestre, se convierte en una alternativa para productores organizados con propiedad ejidal, sin necesidad de alterar la producción de bovinos, pero incrementando el valor económico de la propiedad y la actividad ganadera.

*Beltario Vázquez Aguilar es promotor en el Centro de Desarrollo Tecnológico La Noria. La opinión es del autor y no coincide necesariamente con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]