Quintana Roo se divide en cinco destinos turísticos: Cancún, Cozumel, Isla Mujeres, Riviera Maya y Chetumal. El registro más reciente reporta una oferta de 1,075 hoteles, con disponibilidad de 102,890 habitaciones y 1,400 restaurantes.

De enero a noviembre del 2018, se tuvo un promedio de ocupación hotelera en la entidad de 70%, resaltando que los principales destinos siguen siendo Cancún y la Riviera Maya.

Además del sector hotelero, hasta octubre del 2018 habían arribado a Quintana Roo más de 5.3 millones de visitantes en cruceros. Por vía aérea, llegaron 10.4 millones, 62.5% extranjeros, el promedio de noches de estadía fue de cinco, en los cuales cada turista  tuvo una demanda de alimentos que no pudo sustituir por algún bien o servicio adicional.

De acuerdo con el censo más reciente, se reportó que en Quintana Roo hay 1.5 millones de personas, que, sumados a la afluencia de turistas en el año, generan una demanda de alimentos constante. Además, la mayor parte de la superficie estatal se encuentra cubierta por selva (84.6%) y vegetación hidrófila (9.19%), contando con muy poca superficie agrícola (3.30%), aunado a que la superficie de la entidad tiene predominio de material calcáreo que limita la actividad agrícola y ganadera.

Quintana Roo no cuenta con la superficie ni con las condiciones agroecológicas ideales para ser una entidad con actividad primaria productora de alimentos (frutas, verduras, lácteos, carnes, mariscos, entre otros), por lo que, para satisfacer la demanda del turista y de su población, es necesario abastecerlos de otras entidades y en algunos casos, importarlos.

Al no existir una actividad primaria predominante en la entidad, se vuelve necesaria la presencia de empresas comercializadoras y proveedoras de alimentos; además, considerando que tanto la industria hotelera y la industria gastronómica están estrechamente ligadas, el abasto y la comercialización de alimentos enfrenta retos importantes para satisfacer la demanda en tiempo y forma que el turismo y la población requieren.

Uno de los retos que enfrentan las empresas proveedoras de alimentos en la industria hotelera y gastronómica es el acceso a los productos financieros del mercado, por mencionar algunos: capital de trabajo, factoraje o arrendamiento.

En ese sentido, los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), entidad de fomento en el sector agroalimentario y rural, apoya con crédito y garantía la proveeduría de alimentos de origen nacional para la industria restaurantera en cualquier parte del país, y también la industria hotelera y turística cuando su desarrollo es en poblaciones con menos de 50,000 habitantes o comunidades rurales.

*Nehemías Vásquez y Bulmaro Sánchez P arada son respectivamente, promotor y agente de FIRA en la Agencia Cancún,  La opinión es responsabilidad de los autores y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. sus correos: [email protected]

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