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El sainete de cada día
El sainete es un subgénero teatral de carácter jocoso, de argumento descabellado, que tiende a la caricatura y a la mofa de todo tipo de temas, principalmente los costumbristas y los políticos. Considerado como género chico del teatro español, tuvo su origen en la segunda mitad del siglo XIX, generalmente se representaba en un acto y era acompañado por música. Tuvo su época de esplendor en las dos primeras décadas del siglo XX, cuando llegó a representarse en dos actos. Luego entró en decadencia y desapareció de los escenarios.
Pero he aquí, el subgénero reaparece en México a principios del siglo XXI a consecuencia de la llegada a la Gran Carpa de Los Pinos de la inefable pareja cómica Marta y Chente, creadores de obras tales como: Del rancho a la televisión , Yo tengo hueva y ella huevos y Ya bajé la cortina , entre otras.
El nuevo sainete mexicano surge con algunas variantes con respecto a su antecedente español: los actores representan -o eso creen- su papel en serio. Piensan que no están representando una pieza de género chico -diríamos que ínfimo-, sino que actúan en un drama épico. Cobran grandes sueldos, demasiado altos si los comparamos con su rendimiento histriónico que deja mucho que desear. Además, la mayoría de las veces se llevan las piezas de utilería, la escenografía y el decorado a sus casas y, discrecionalmente, se reparten el dinero de la taquilla. Otras dos variantes o diferencias del neo sainete mexicano del siglo XXI son: la música ha sido sustituida, cada vez con más frecuencia, por la sangre. Razón ésta que atenúa su efecto cómico, pero que fortalece su contenido descabellado y surrealista.
La otra diferencia es el periodo de tiempo que ocupa en escena. Si su antecesor hispano llegó a representarse en dos actos, el nuestro va para dos sexenios. Aunque, al parecer, hay quien duda que este segundo lapso llegue con bien a su final porque el actor principal no convence a nadie, carece de tablas y cambia los diálogos de una escena a otra, lo que le resta consistencia a su personaje. Por este motivo, el público comienza a abandonar las localidades y no faltan los que gritamos: ¡que devuelvan las entradas!
Botones de muestra
El Gran Sainete Nacional del Siglo XXI que estamos presenciando, se nutre todos los días de situaciones jocosas de humor absurdo que dejan a Ionesco en calidad de autor pueril y bobalicón, hagan de cuenta el que escribió la letra de la canción de moda en el PAN: La Vaca Tomasa . A continuación las sinopsis de dos escenas sainetescas:
Domingo 14 de marzo, cuatro individuos llegan a bordo de dos vehículos a la Presa Constitución en la comunidad de La Estancia, en San Juan del Río, Querétaro, sin más, se ponen a tomar alcohol hasta quedar como testículos de marrano -hasta atrás-. Para matar el tiempo -y en un descuido a un cristiano- se les ocurrió la puntada de sacar sus armas y hacer disparos al aire. Los vecinos de la comunidad avisan a las autoridades. La policía municipal se apersona en el lugar de los hechos y los detiene. De los cuatro, el que mayor resistencia ofrece es Juan Ramírez Baeza, forcejea con sus captores quienes lo remiten a la Subdelegación de la Procuraduría General de la República. Ahí continúa la lucha, no permite que lo fichen, profiere insultos a diestra y siniestra, palabras altisonantes que sonrojarían a Polo Polo. Lo menos que dice es chingue a su puta madre la Procuraduría .
Hasta aquí el incidente no tiene nada que cause hilaridad. El detonante de la risa, lo sainetesco de la situación es que Juan Ramírez Baeza, en ese momento, era el Director de la policía de Pedro Escobedo, municipio del mismo estado. Sus acompañantes eran dos de sus escoltas y un cuate. Los vehículos en los que se transportaron a la presa eran dos patrullas de la dirección a su cargo. Las armas con las que dispararon son propiedad de la nación.
Esta escena podría rematarse con el siguiente diálogo:
Ministerio Público.- Dígame usted señor Ramírez Baeza ¿por qué estaba en estado de ebriedad?
Ramírez Baeza:- Porque era día de mi descanso
Ministerio Público.- Y, ¿por qué se emborracharon usted y sus amigos en la Presa Constitución de San Juan del Río?
Ramírez Baeza.- Porque en Pedro Escobedo, municipio donde vivo, las cantinas cierran los domingos por órdenes del Director de la policía.
Ahora nos vamos hasta Baja California, donde a raíz de un video difundido en el portal YouTube el 19 de marzo nos enteramos que el pasado 21 de febrero fue detenido, como motor de bocho hasta atrás- el presidente del Congreso del estado, el diputado panista Víctor González Ortega, quien conducía un vehículo propiedad del estado faltaba más-. El legislador traía además de una borrachera de pronóstico reservado- un arma de fuego y dos pelotas así dice la nota- de cocaína. Hasta aquí la noticia ya es un sainete. Pero éste cobra dimensiones esperpénticas cuando nos enteramos que el uniformado que lo detuvo fue suspendido en sus labores, que el pasado martes don Víctor presentó un examen antidoping notariado para comprobar que no se encontraba bajo el influjo de ninguna droga y que la pistola que traía era de diábolos. Sólo faltó que dijera que las pelotas no eran de cocaína, sino de hule y que las utilizaba para aprender a hacer malabares, ya que piensa ocuparse como payasito de crucero cuando terminen sus labores legislativas.
Mauricio Kleiff
Ayer despedimos de este mundo a Mauricio Kleiff, humorista, escritor de memorables programas cómicos de la televisión en los años 60 y 70. Fuimos buenos amigos. Lo recordaré con cariño. En su homenaje, daré a conocer a los lectores algunas muestras de su ingenio y humor.
Cuando perdí a mi padre busqué trabajo. Fui a ver a un amigo de mi papá que tenía una fábrica. Desgraciadamente, estaba en quiebra. Claro que te doy trabajo, me dijo. Nada más que tienes que empezar desde abajo. Tienes que ser mi socio.
Pagó 50,000 pesos para que investigaran su árbol genealógico. Cuando le dijeron quiénes era sus antepasados, tuvo que pagar otros 100,000 para que no dijeran nada.
En una de las últimas reseñas cinematográficas, Italia ganó el premio a la Mejor película. México ganó el premio a la Mejor fotografía. Francia ganó el premio a la Mejor música. Estados Unidos ganó el premio a las Mejores palomitas .
Durante una época de su vida, cuando fue jugador compulsivo, Mauricio fue un gran sablista. Hay que saber deber , decía. Nos platicaba que para ser deudor profesional se debe tener un mínimo de cinco vencimientos mensuales y conocer todas las formas de convencer a un acreedor para que le conceda una o más prórrogas. Agregaba lo importante de vestir bien para pedir prestado: Una persona bien vestida incita al préstamo. Tengo un amigo que cada 15 días se hace un traje y nunca lo paga. Un día le pregunté al sastre: ¿Por qué le sigue fiando si no le paga? Como no le voy a fiar a un señor tan elegante .
Descansa en paz, Mauricio.