En el 2015 fueron retornados 236,958 centroamericanos de México y Estados Unidos a sus países de origen; en el 2016 fueron 216,972, 20,086 menos, una reducción de 8.5%, y en el 2017, 145,828, 75,377 menos, una reducción de 37.7%, según documentos de las cancillerías de El Salvador, Guatemala y Honduras.

De esos retornados en el 2016, 63.9% (138,488) fue desde México y 36% (78,125) de Estados Unidos y en el 2017, 50.9% desde México (72,185) y 48.8% de Estados Unidos (69,155).

La caída del 2016 y del 2017 se frena y en el 2018 sube el número de los retornados para llegar a 196,061, 53,885 más que el año anterior, un crecimiento de 37.9 por ciento. De esos, 50.4% desde México (98,787) y 49.5% (97,003) de Estados Unidos.

En el 2019 (enero-abril), el número de los retornados es de 71,570, 8,069 más que en el mismo periodo del 2018, un crecimiento de 12.7 por ciento. El 52.5% desde Estados Unidos (37,620) y 47.3% (33,976) de México. De mantenerse estos números al final del año, los retornados serán 214,710, cantidad semejante a la del 2016.

De los retornados del 2016 al 2019, los porcentajes se mantienen más o menos igual y los hombres son entre 82 y 85%; las mujeres, entre 14.9 y 18%, y de los menores de edad, entre 61.8 y 64.9% son niños y 35.1 y 38.2%, niñas. La mayor cantidad de menores retornados fue en el 2016 con 34,056 (21,593 niños y 12,462 niñas).

El número más grande de retornados corresponde a los guatemaltecos y el menor a los salvadoreños. En el 2015 fueron 109,188 guatemaltecos; en el 2016, 94,942, 14,246 menos, una reducción de 13%; en el 2017, fueron 67,344, 27,599 menos, una reducción de 29%; en el 2018, 94,306, 26,963 más y un crecimiento de 40%, y en el 2019 (enero-abril), 31,245, 638 menos que el año anterior.

En el 2015, fueron retornados 75,875 hondureños; en el 2016 69,370, 6,500 menos, una reducción del 8.6%; en el 2017, 48,022, 21,348 menos, una reducción de 30.8%; en el 2018, 75,276, 27,2544 más y un aumento de 56.8%, y en el 2019 (enero-abril), 30,921, 7,730 más y un aumento de 31.1% con relación al año anterior.

El menor número de retornados corresponde a El Salvador en el 2015, ya que fueron 51,895; en el 2016, 52,560, 665, un aumento de 1.3%; en el 2017, 26,463, 26,390 menos, una reducción de 49.9%; en el 2018, 26,811, 332 menos, una reducción de 1.2%, y en el 2019 (enero-abril) 9,504, 1,420 más, un aumento de 17.6 por ciento.

Hay una relación directa entre el número de los migrantes y el de los retornados o deportados. Si aumenta la migración, también las deportaciones. La cantidad de retornados centroamericanos se reduce en el 2016 y el 2017 y aumenta en el 2018 y en lo que va del 2019, pero sin llegar a los números del 2015.

Estos números son los que tienen las cancillerías de El Salvador, Guatemala y Honduras. Son las cifras que ellos reconocen. En su versión, una gran cantidad de los retornados o deportados de Estados Unidos son mexicanos, pero esto no se dice en los medios y tampoco lo comenta el gobierno mexicano. Todos los deportados se ubican como centroamericanos, pero no es así.

Rubén Aguilar

Asesor Político

Convicciones

Licenciado en filosofía, maestro en sociología y doctor en ciencias sociales por la Universidad Iberoamericana (Campus Santa Fe, México). Tiene estudios de comunicación en el ITESO (Guadalajara, Jalisco) y de desarrollo institucional en el INODEP (París, Francia). De 1966 a 1979 estuvo en la Compañía de Jesús.