Buscar
Opinión

Lectura 3:00 min

El progreso técnico? y los emprendedores

Las economías emergentes están siendo objeto de interés por parte de los emprendedores ubicados?en todo el mundo.

Por más de un siglo, muchos notables economistas han reconocido que la acumulación de capital constituye la esencia del crecimiento económico.

Asociado a ello está el progreso técnico. Hace posible el aumento de la productividad y mantiene el crecimiento de la demanda. Es por ello incontrovertible su importancia en la producción en gran escala y altamente mecanizada. La globalización impone a las economías nacionales la necesidad de artículos nuevos, de técnicas nuevas, de fuentes de abastecimiento nuevos, de un tipo nuevo de organización. Las actividades así realizadas transforman la función de la competencia misma.

En el fomento del crecimiento basado en el progreso técnico juegan no sólo la inversión en los activos de capital tangibles como son los edificios y la maquinaria, por ejemplo, sino también de manera fundamental la inversión en capital humano, particularmente, la educación y la capacitación para el trabajo que conduce a las innovaciones. Éstas rompen con la inercia y originan creatividad. Tenía mucha razón Albert Einstein cuando reconocía: Si buscamos resultados distintos, no hagamos siempre lo mismo . La imaginación para lo nuevo que substituya lo viejo es el eterno reto para mirar hacia adelante.

Ahora, ante EU con las restricciones de su política migratoria y ante una Europa en crisis, las economías emergentes están siendo objeto de interés por parte de los emprendedores ubicados en todo el mundo, mismos que están interesados en trasladarse a cualquier país que ofrezca posibilidades de desarrollo.

En esta tesitura destaca Chile. El gobierno ha creado el programa estatal Start-up Chile que orienta el cambio. Consiste en seleccionar propuestas de jóvenes talentos de cualquier lugar del mundo y les ofrece 40,000 dólares, visa por un año, oficina y seis meses para el desarrollo de la propuesta seleccionada, misma que debe tener potencialidad de crecimiento y enfoque global.

La fórmula chilena ha seducido. En el 2010, se presentaron 100 solicitudes y para mayo de este año eran 1,600. Atrás del programa está el convencimiento de que la innovación es la base para emprender nuevas inversiones.

Asociada a esta experiencia, el gobierno chileno está creando todas las facilidades para que crezca la inversión nacional y extranjera, cuestión que resulta fundamental para países con excesos regulatorios. Un ejemplo, mientras que en China, para abrir un nuevo negocio, los empresarios necesitan hacer 22 trámites, en México se requieren 359.

Lo que evidencia el camino chileno en favor de nuevas inversiones con nuevos proyectos es un aviso sobre la necesidad de captar talento para revertir una tendencia muy latinoamericana de que el papel de los estados nacionales es importar, reconocer y pagar la tecnología que producen los demás países. Deben intentar producirla, lo cual sólo es posible en la medida en que se lleven a cabo, como ahora lo hacen los chilenos, políticas en materia tecnológica que permita hacer el tránsito de la estrategia de explotación de recursos naturales o el establecimiento de maquiladoras hacia la producción de bienes que tengan incorporado un componente de progreso técnico. En el escenario de la globalización el progreso tecnológico tiene que ver con la capacidad de producir la tecnología apropiada dentro de un esquema de producción competitiva internacional.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete