¿Los que sobrevivimos al fin del mundo tenemos que trabajar en enero o fingimos estar muertos?

En ésta, mi primera columna del 2013 lo obligatorio es, antes que nada, enviar un simbólico abrazo a las lectoras y a los lectores con mis mejores deseos -entre éstos, se encuentra Malillany Marín, que no es poca cosa.

Pergeño este texto en las primeras horas del primer día del año. Una vieja superstición del mundo de la farándula dice que, si uno empieza el año trabajando, tendrá trabajo todo el año. Esto no deja de ser sólo una cábala sin ningún sustento; a un amigo mío, un actor de la misma edad que este textoservidor, le sobran requerimientos para trabajar en la noche del 31 de diciembre y el comienzo del 1 de enero. El resto del año no tiene contratos. Él hace el papel de Año Viejo.

Apareció en esta columna el tema de la superstición: esa muleta construida con el sentimiento religioso y el pensamiento mágico con la que el ser humano se ayuda a caminar por el sendero que va en sentido contrario a la razón. Por lo general, las supersticiones son creencias sin ningún tipo de evidencia científica, en las que fuimos educados y que conservan su poder sobre nosotros aun cuando lleguemos a no creer en ellas.

Podría pensarse que la práctica de la superstición es propia de personas incultas, de espíritus rústicos, pero no. He conocido gente de razón y estudio que cultivó alguna superstición: tal es el caso de don Encarnación Quezada, mi maestro de gramática en la secundaria, que no podía resistir la tentación de acariciar la espalda de mi compañero Raúl el jorobadito Zamarripa. Don Virgilio Mariel, afamado director de teatro y maestro de actuación, era creyente de la superstición de que poner la escoba al revés detrás de la puerta hace que se vayan las visitas no deseadas. Se lo vi hacer las tres veces que estuve en su casa.

La superstición del número 13

Iniciamos el décimo tercer año del siglo XXI, el año 13, y como siempre sucede al comenzar un ciclo, caemos en la incertidumbre de no saber si éste traerá un caudal de bienes o un torrente de penurias.

Esta vez, a la incertidumbre natural del comienzo de una etapa se agrega la creencia supersticiosa, existente en la cultura occidental, sobre la connotación de buena y mala suerte -sobre todo, de esta última- que supone el número 13. 

No creo en supersticiones; sin embargo, traigo puesto un calzón amarillo -que atrae el dinero- un regalo de mi mujer con el que recibí el Año Nuevo. Me lo puse, nada más, para llevar la fiesta en paz. Antes, los calzones de inicio de año que me regalaba eran rojos, para que no faltara el amor. En los últimos años, le atrae más el dinero que mi cariño.

No obstante que la razón me dice que el número ordinal del año no incide en que éste sea próspero o desventurado, sino que estos adjetivos tienen más que ver con el verbo trabajar que con la cábala, mañana navegaré por Internet para confirmar el origen de la superstición y otros datos adicionales que pueden ser interesantes para el lector.

Por hoy, ya hice lo suficiente para cumplir con el expediente de comenzar el año trabajando.

Hoy -2 de enero- reanudo mi escrito. Navegando por la red, encuentro que es abrumadoramente mayor la asociación del 13 con la mala que con la buena suerte. En el mundo cristiano, la principal causa de la abominación hacia el número de marras es el hecho de que en la última cena de Jesucristo los comensales fueran 13.

La mitología nórdica, anterior al cristianismo, también provocó una fobia por el número 13. Inclusive, ya los griegos en el año 700 antes de Cristo, consideraban de mala suerte sembrar los días 13.

En el Apocalipsis, el versículo 13 está dedicado al Anticristo. En el tarot, la carta XIII está aplicada a la muerte. (Lo que Salamanca no da, Wikipedia presta).

Tal vez la de considerar el número 13 como de mala suerte sea de las supersticiones más arraigadas en nuestra cultura al grado de existir un padecimiento llamado triscaidecafobia que es el temor desproporcionado al susodicho número. De ahí, la irracional costumbre de hacer edificios en los que del piso 12 se pasa al piso 14. (Cosa que es hacerse como el Tío Lolo -pendejo solo- porque se podrá eliminar el número pero no el orden.

Así el piso denominado 14 será, irremediablemente, el que ocupe el lugar 13). También en la Fórmula 1 ningún auto puede llevar el multicitado número y éste se omite en las habitaciones de hoteles y hospitales así como en los asientos de los aviones.

En España y Latinoamérica, el martes 13 es de mal agüero. Lo mismo sucede con el viernes 13 en Francia y en los países anglosajones.  

En contraste, existe un porcentaje minoritario de personas que consideran el 13 de buena suerte y procuran jugar ese número en rifas y loterías. 

Numerología

No piense el lector que con lo hasta aquí escrito quiero augurar que el año que comenzamos viene impregnado de mala suerte. No sé usted, pero yo no creo en patrañas ni cábalas: pienso que la buena suerte es un elemento que se adquiere trabajando duro.

Sin embargo, si usted cree en la numerología -el estudio del valor cualitativo de los números aplicados al ser humano y su entorno-, le tengo una noticia excelente:

Para hacer un pronóstico numerológico del año recién nacido, no sólo debemos considerar que es el número 13 del siglo y del milenio. La numerología indica que hay que sumar los cuatro dígitos que lo componen. Sume usted las cuatro cifras de 2013 y tendrá por resultado siete. El siete es considerado el número perfecto, la unión de lo celestial y lo humano. Es la suma del tres divino y del cuatro terrenal.

Tampoco sea usted tan ingenuo y crea que, por lo que dice la numerología, vamos a tener un año de abundancia y progreso sin hacer esfuerzo alguno.

Seré franco: si en realidad quiere usted saber los pronósticos económicos del 2013, lea a los analistas de economía y finanzas, que en El Economista abundan. Este textoservidor es puro pájaro nalgón que, ante la sequía de noticias, se le ocurrió elucubrar lo que usted ya leyó.

Retazos con hueso

Diputados generosos: nuestros admirados y venerados diputados federales son un modelo de generosidad para con ellos mismos. Recién se autoaprobaron el otorgamiento de un crédito preferencial con el que tendrán derecho al pago por adelantado de cinco meses de su dieta, lo que equivale a 377,000 pesos con un interés aproximado de 4%, lo que viene siendo nada en comparación con las tasas bancarias que van de 20 hasta 45 por ciento. Con esto se demuestra, una vez más, que todos los planes pueden fallar, menos los propios, y que las iniciativas verdaderamente preferentes son las que los benefician.

RBD. El novio de Anahí, Manuel Velasco Coello, también gobernador de Chiapas, de manera oportuna dio respuesta a los tres comunicados difundidos por el subcomandante Marcos, vocero y líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Velasco Coello saludó el silencio y la palabra de EZLN y consideró que estos hechos son una oportunidad para la paz y la justicia .

Sería muy interesante una confrontación entre Marcos y el Gobernador más joven del país. Un mano a mano entre el rebelde y el reverde.

Manuel Velasco Coello es nieto del exgobernador de Chiapas Manuel Velasco Suárez... Antes de ocupar la gubernatura, era niño. 

Oí por ahí

Diálogo entre españoles. Indalecio, ¿este año que le has pedido a los Reyes? Que dimitan.