Ya es oficial: el 2019 fue el año en el que más delitos se cometieron en nuestro país desde que las autoridades decidieron contabilizarlos. También, fue el año en el que más homicidios dolosos se cometieron.

En total, de acuerdo con los datos difundidos hace algunos días por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), se registraron 2’015,641 delitos, un aumento del 4.7% respecto a los 1’924,648 que se contabilizaron en el 2018 y de 31.2% en relación con los 1’536,483 que se cometieron en el 2015.

Los delitos que reporta el SESNSP van desde el robo más simple perpetrado sin violencia hasta el homicidio doloso más violento y sangriento. También, incluye sólo los delitos que fueron denunciados ante un ministerio público.

Si tomamos en cuenta que sólo se denuncia uno de cada 10 delitos, el número de delitos que se cometieron el año pasado es 10 veces mayor al reportado: o sea 20’156,410.

Esto significa que cada día del año pasado se perpetraron 55,223 delitos: 2,301 cada hora.

Con razón 73 de cada 100 personas se sienten inseguras en la ciudad en la que viven, como lo señala la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, realizada en diciembre del año pasado y difundida el miércoles de la semana pasada.

En lo que atañe a los homicidios dolosos, el año pasado se cometieron 29,401. En promedio, fueron asesinadas 2,450 personas cada mes, 81.7 cada día y 3.4 cada hora.

Los números recién difundidos no muestran que durante el último trimestre se haya iniciado una tendencia a la baja en los números de homicidios dolosos, como lo ha asegurado varias veces el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Por mes, se contabilizaron los siguientes asesinatos: 2,465 en enero, 2,389 en febrero, 2,425 en marzo, 2,310 en abril, 2,477 en mayo, 2,560 en junio, 2,545 en julio, 2,492 en agosto, 2,408 en septiembre, 2,433 en octubre, 2,467 en noviembre y 2,430 en diciembre.

Personalmente no observo ninguna tendencia a la baja, más bien un estancamiento.

En el 2019, la tasa de homicidios dolosos (número de casos por cada 100 habitantes) fue de 23.23, ligeramente superior a 23.22 registrado en el 2018. Del 2019 al 2019 también aumentaron las tasas para los delitos de feminicidio, de 0.56 a 1.51; de secuestro, de 0.72 a 1.04, y de extorsión, de 4.69 a 6.53.

Por otro lado, disminuyeron las tasas para los delitos de robo a casa habitación, de 65.91 a 53.59; robo de vehículo, de 170.75 a 146.03, y de robo a transeúnte, de 75.57 a 65.80.

Si consideramos que una tasa de 10 equivale a una epidemia delincuencial, existe una epidemia de homicidios dolosos, de robos a casa habitación, de vehículos y a transeúntes.

Cabe preguntarse si la disminución de algunas tasas es resultado de una mejor acción policiaca para prevenir los delitos y capturar a los delincuentes, o si se debe a que cada vez son más las personas que prefieren no denunciar el delito del cual han sido víctimas.

Si consideramos sólo cantidad de delitos denunciados en el 2019 y los comparamos con los años previos, podemos afirmar que tanto el gobierno federal como la mayoría de los gobiernos estatales no están haciendo lo que deben hacer para combatir exitosamente a los delincuentes, tanto a los organizados como a los desorganizados.

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Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.