El 1 de diciembre del 2018, el presidente, Andrés Manuel López Obrador pronunció un discurso después de asumir su cargo.

Lo primero que dijo fue: “Aquí en el Zócalo de la Ciudad de México, principal plaza pública del país, luego de recibir el bastón de mando de los pueblos originarios de nuestra gran nación, reafirmo el compromiso de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”.

Desde entonces ha ofrecido casi 600 conferencias de prensa matutinas y pronunciado miles de discursos en donde ha hablado y opinado de infinidad de temas y respondido las preguntas que le han hecho periodistas de verdad y de mentiras.

Durante las 587 conferencias de prensa matutinas que ofreció del 3 de diciembre del 2018 hasta el 15 de abril pasado, hizo 50,324 “afirmaciones no verdaderas”, de acuerdo con el reporte más reciente de SPIN-Taller de Comunicación Política, una empresa ubicada en la CDMX que entre sus servicios está el de analizar las conferencias con el objetivo de “proveer a la opinión pública de información sólida que permita evaluarlas objetivamente (...) como herramientas de comunicación política”.

En www.spintcp.com, SPIN explica que “Sobre el discurso del Presidente durante sus conferencias, SPIN estudia las frases repetitivas, las afirmaciones no verdaderas, los señalamientos frecuentes y el impacto mediático de los mensajes iniciales”.

El director general de SPIN, Luis Estrada, explica que las “afirmaciones no verdaderas” se clasifican en cuatro categorías: 1) promesas “cuya veracidad se verificaría después de un tiempo”; 2) compromisos o “acuerdos con la fuente de reporteros, que posponen la presentación de evidencia y que no siempre se les da seguimiento”; 3) no falsables, que son “imposibles verificar si son verdad o mentira”, y; 4) falsas o “refutadas por evidencia”.

50,324 son muchas “afirmaciones no verdaderas” y más si provienen del jefe del Estado mexicano. Equivalen a 86 por cada conferencia de prensa. Parafraseando al mismo AMLO: “¡Ni Trump!”.

La más reciente de esas “afirmaciones no verdaderas”, que puede categorizarse como falsa, la dijo ayer al referirse a la cuarta ola de la pandemia que afecta a la India. Explicó que ese país iba a enviar a México millones de dosis de la vacuna anticovid AstraZeneca, pero que “ya les mandamos a decir que no las vamos a necesitar, que comprendemos la situación de ellos. Entonces, es una forma de expresar nuestra solidaridad”.

El presidente no pudo haberles mandado decir nada porque el 25 de marzo, hace un mes, el gobierno indio informó que para vacunar a más de sus propios ciudadanos detendría las exportaciones de la vacuna a más de 70 países, entre ellos el nuestro. O sea, AMLO presumió un acto de solidaridad que a su gobierno le es imposible cumplir.

¿No hubiera sido mejor que nos dijera la verdad? ¿Que India suspendió sus envíos para enfrentar su propia crisis de COVID? ¿Que México sí se necesita esas vacunas porque apenas se han aplicado poco menos de 17 millones de las 180 millones de dosis que tienen que suministrarse para alcanzar 70% de la población y lograr el efecto de rebaño?

A todos debe preocuparnos que de la boca de AMLO salgan tantas “afirmaciones no verdaderas” porque no tenemos manera de saber cuáles de ellas se cree él mismo.

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Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.

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