Hace tres lustros, producto de sus primeras exitosas experiencias en Guatemala y Paraguay, Luis Costa Bonino se volvió uno de los expositores estelares en los seminarios sobre marketing electoral.

En aquellos años -recuerdan colegas suyos-, el estratega proponía una receta infalible para definir a los indecisos en la recta final de una campaña presidencial: generar una polémica, con el fin de reforzar las opiniones favorables al candidato.

Esta remembranza adquirió vigencia, a propósito del mal llamado pase de charola y la posterior polémica que llevó a los coordinadores de campaña del PRI, Luis Videgaray, y del PRD, Ricardo Monreal, a un debate en radio que rozó niveles impúdicos.

Y es que a pesar de que los indicios sobre la intervención de Costa Bonino en la estrategia comunicacional de Andrés Manuel López Obrador se remontan a hace dos meses -aquí mismo se documentó su vinculación con el cineasta Luis Mandoki- fue hasta que el PRI y el PAN, por separado debe decirse, emprendieron la ofensiva contra López Obrador, que la contratación del asesor de origen uruguayo se volvió un asunto aparatoso, aunque intrascendente.

Sin embargo, pudo ser un desastre. En las horas iniciales, mientras se disipaba la crisis sustantiva -la recolección de 6 millones de dólares que habrían fraguado Costa Bonino, Mandoki y el empresario Adolfo Hellmund, resultó una burda maquinación- se generaba una crisis de comunicación.

Cuando estalló el escándalo, Hellmund literalmente estaba ausente: se había trasladado a McCallen, Texas, para visitar a su familia y tardó más de un día en enterarse de que habían filtrado la grabación de un pequeño fragmento del encuentro que -por más de cinco horas- sostuvo con un grupo de empresarios del ramo de la construcción en la casa del abogado Luis Creel, justo hace 10 semanas.

Después de un rápido media training, el empresario estaba listo para afrontar el vendaval y argumentar, entre muchas otras cosas, que llevaba 55 reuniones de ese tipo para explicar el proyecto económico de López Obrador, mas no para recaudar fondos para la campaña obradorista.

No lo dejaron. Costa Bonino pidió que lo dejaran encarar esta crisis. Y volvió a jugar al filo de la navaja, acostumbrado a trabajar más como estratega en jefe que como simple asesor en comunicación, como lo había hecho en Tabasco, donde diseñó la segunda campaña de César Raúl Ojeda Zubieta por la gubernatura de aquella entidad.

Después de una insulsa aclaración, tuvo que volver a escribir un texto para precisar que a la cena acudieron 14 personas y reiterar que fueron a nombre propio, nunca por instrucciones del candidato presidencial.

He sido obligado por el periódico El Universal a hacer declaraciones que nunca hubiera querido hacer, para defenderme de los ataques, difamaciones y violación de privacidad de que he sido objeto. Reitero que no soy asesor de López Obrador, aunque sí lo he conocido a través de Luis Mandoki , reiteró, a Luis Mandoki le he ofrecido, por mi amistad con él, en privado, análisis y comentarios de estrategia electoral, como las que puedo hacer en cualquier universidad del mundo. Como las que he hecho aquí mismo en México en años anteriores, invitado por las universidades Iberoamericana y Tec de Monterrey .

Ha pasado el momento más delicado y los estrategas obradoristas creen que la polémica por el pase de la charola puede convertirse en un búmeran para quienes la generaron, pues se ha robustecido la percepción de que grupos de empresarios y medios de comunicación han salido al rescate de Enrique Peña.

Esa idea se vería reforzada por las recientes declaraciones del expresidente Vicente Fox en favor del abanderado tricolor.

Anclados en la posición de retador, saben que vendrán muchos obuses, pero que si carecen de sustento -y si son respondidos con atingencia- terminarán por fortalecer a López Obrador.

¿Resistirá AMLO una nueva campaña, que nuevamente lo haga figurar como un peligro para México? Nos preocuparíamos si le sacan alguna cosa nueva , dicen los asesores del perredista, pero en todo caso, que los priístas pongan sus barbas a remojar. ¿Qué tal si pronto sale algo sobre Peña Nieto?

EFECTOS SECUNDARIOS

DESLUSTRE. En plena ejecución de su campaña negativa contra Andrés Manuel López Obrador, operadores priístas esparcieron ayer al mediodía la especie de que el candidato izquierdista había cancelado abruptamente su participación en el foro 10 preguntas por la educación, en el que participaron más de 200 representantes de organizaciones ciudadanas vinculadas al tema. Es el segundo evento público que cancela en dos días , referían.

El abanderado del Movimiento Progresista, en efecto, rechazó la invitación debido a compromisos previamente adquiridos, pero avisó con la debida anticipación. El que canceló de última hora fue el neoaliancista Gabriel Quadri de la Torre, quien apenas tres horas antes de su intervención ofreció ¡un video-enlace!

DISENSO. Comenzó ayer la aplicación de las pruebas de desempeño, tanto a alumnos como a profesores de los planteles del sistema de educación básica, a cargo del gobierno federal.

El presidente Felipe Calderón aprovechó para censurar a los maestros que suspendieron labores en Chiapas, Michoacán y Oaxaca para exigir la suspensión de la llamada evaluación universal.