Tal vez ningún otro tema del sector de las telecomunicaciones es simultáneamente tan importante y complejo como el de la interconexión de las redes. Por ello es que todos los operadores del mercado, reguladores, analistas, entre muchos otros, coinciden en la importancia de que la Cofetel vote y apruebe con sentido de urgencia el Convenio Marco de Interconexión , mismo que, por cierto, representa uno de los pilares del Acuerdo de Convergencia aprobado por la SCT en el 2006.

Este convenio busca modernizar los requerimientos y procedimientos actuales de la interconexión en el país, en busca de promover la competencia a través de costos decrecientes que impacten a la baja las tarifas finales que pagamos los usuarios. Con todo, aglomera una suma de esfuerzos colectivos que se han venido manifestando en años recientes para fomentar un desarrollo más sano y verdaderamente competitivo de la industria.

Desde hace muchos años, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) ha reconocido que la interconexión constituye el elemento más importante entre todos para el desarrollo de un mercado competitivo para estos servicios.

La importancia de la interconexión deriva de la necesidad de hacer eficiente la operación del mercado, pues resultaría un desperdicio de recursos que, al no contar con interconexión, cada operador replicara la infraestructura para poder ofrecer su servicio, lo que resultaría muy costoso desde el punto de vista de una empresa entrante y haría inviable la prestación del servicio. Es relevante poder asegurar la interoperabilidad entre todas las redes de forma equivalente y funcional, permitiendo la provisión de servicios de calidad entre las mismas.

Algunos impactos del Convenio Marco de Interconexión

Entre los puntos más importantes que incluye el convenio, se encuentran los siguientes:

Modernización de Interconexión por Protocolo de Internet: en este momento, los operadores necesitan contar con equipo especial conocido como gateway para transformar el protocolo de la señal; a través de este convenio, será posible la modernización de los mismos para dejar de incurrir en los costos de estos transformadores de señal.

Interconexión Directa: los operadores ya no tendrán que pagar por el tránsito cuando se encuentren en una red física del operador incumbente (Telmex) y quieran conectarse con otro operador, reduciendo los costos.

Compensación de Pagos por Interconexión: por medio del esquema Bill & keep, se busca que los operadores contabilicen los costos de interconexión, pero que no se cobren unos a otros por los cargos generados, sino que se realiza una compensación para calcular el valor neto. Al respecto, los operadores podrán ponerse de acuerdo en relación con los plazos y el funcionamiento específico de dicho esquema.

Listado de Ubicaciones para Interconexión: en el primer trimestre de cada año, el operador principal de telecomunicaciones fijas deberá elaborar una lista de las centrales de interconexión para que los demás operadores sepan cuáles son sus opciones para interconectarse.

Enlaces para cada Necesidad: el tamaño del enlace podrá ser proporcional al volumen de tráfico generado para que los operadores no mantengan capacidad ociosa, lo que les permite reducir sus costos de interconexión al utilizar exactamente la capacidad demandada. Enlaces de Interconexión: los operadores que utilizan las redes del operador dominante para conectarse podrán hacerlo indistintamente para servicios locales o de larga distancia, ya que se prevé que un solo enlace permita ambos tipo de tráfico.

El camino hacia adelante

Como resultado de este convenio, los operadores contarán con una amplia gama de facilidades que les permitan mezclar los tipos de tráfico, compartir enlaces y reducir los costos operativos de la interconexión, un ambiente más competitivo, negociaciones en mayores condiciones de igualdad. Todo ello se traduce directamente en menores costos para los operadores, lo que en el ambiente crecientemente competitivo les permitirá reducir los precios de sus servicios.

Incluso la baja de los precios finales, combinada con el importante efecto de elasticidad del precio, deberá resultar en aumentos del tráfico y, consecuentemente, de los ingresos de los operadores. Y no sólo eso, sino que una baja generalizada en los precios de los servicios permitirá a su vez a una mayor cantidad de mexicanos acceder a estos servicios, aumentando la penetración mediante una oferta de mayor calidad a menores precios para los consumidores.

Porque, ¿quién si no el consumidor -en particular- y el bienestar social en el agregado deben ser el objetivo de toda mejora en el sector?

Con todo, es claro que el tema de la interconexión -en términos y condiciones que sean justos, no discriminatorios y transparentes, de forma que se logre transferir el beneficio al consumidor a la vez que se permita la viabilidad de mediano y largo plazo de las inversiones- constituye en sí mismo una condición necesaria para alcanzar una competencia efectiva.