En los primeros días de octubre, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPyC) ha mostrado un comportamiento ligeramente a la baja, con los inversionistas a la espera de algún catalizador. Fundamentalmente, el factor más próximo que pudiera beneficiar o afectar a las emisoras será la publicación de los reportes financieros correspondientes al tercer trimestre del año (3T17), la última temporada de reportes que se llevará a cabo en lo que resta del 2017

Una de las variables que ha impactado en los resultados de las compañías los últimos trimestres ha sido el tipo de cambio. Si bien para algunas emisoras ha resultado beneficioso el movimiento del peso frente al dólar, para otras ha representado una mayor presión en sus resultados operativos.

Por un lado, para las emisoras que tienen ingresos en otras monedas, la depreciación del tipo de cambio, o bien su apreciación, implica menores o mayores ingresos. Para medir el efecto que esto tiene en el estado de resultados se toma en cuenta el promedio de operación del trimestre y se compara contra el promedio de operación del mismo periodo del año anterior. En este sentido, el tipo de cambio promedio del 3T17 se ubicó en 17.82 pesos por dólar, cifra 4.8% menor al promedio de 18.72 pesos registrado en el  mismo trimestre del 2016.

A pesar de que el tipo de cambio podría afectar los ingresos de este trimestre, ésta no es la única variable en la ecuación, por lo que el comportamiento positivo en algunos precios internacionales, así como los crecientes volúmenes de las compañías, podrían mitigar este efecto negativo y dar como resultado ingresos estables o marginalmente mayores.

Por otro lado, el tipo de cambio también impacta los resultados integrales de financiamiento y, por consiguiente, las utilidades netas, ya sea a través de una revaluación de la deuda, misma que genera mayores o menores intereses, o a través de ganancias o pérdidas cambiarias, dependiendo de la posición monetaria de cada empresa.

Este efecto se mide a través de la variación trimestre a trimestre, es decir, si el tipo de cambio al cierre del 2T17 se situó en 17.89 pesos por dólar y al término del tercer trimestre alcanzó 18.19 por dólar, la depreciación secuencial del tipo de cambio fue de 1.7%, lo que dio como resultado la variación de menor magnitud trimestre a trimestre a lo largo del 2017.

Como consecuencia de lo anterior, podríamos esperar resultados netos positivos y favorables en la mayoría de las compañías, ya que no sólo el tipo de cambio presentó una variación secuencial ligera, sino que será comparable contra las utilidades netas del 3T16, las cuales se vieron presionadas en su momento por una depreciación de 3.1% de manera secuencial.

El tipo de cambio no representa el único factor que impacta en los resultados de las emisoras, por lo que la capacidad de las empresas de adaptarse y aprovechar las oportunidades de los diversos entornos macroeconómicos en los que desarrollan sus actividades tiene un rol importante en la generación de valor, rentabilidad y utilidades durante el trimestre.

Adicionalmente, cabe mencionar que durante septiembre pasado, dos fuertes sismos impactaron algunos estados de la República Mexicana; de acuerdo con las compañías, estos eventos no tendrán impacto significativo en sus operaciones y resultados.

La temporada de reportes dará inicio este lunes 16 de octubre, con la publicación de los resultados del conglomerado Alfa y sus subsidiarias; estaremos atentos al desempeño operativo de cada una de las emisoras que tenemos bajo cobertura durante este tercer trimestre, mismo que nos dará una imagen un poco más completa del desarrollo que las compañías han tenido a lo largo del 2017, un año que parecía más complejo al inicio de lo que se ha observado hasta ahora.

Adicionalmente, seguiremos monitoreando las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), las cuales podrían traer incertidumbre y volatilidad a lo largo de este cuarto trimestre que inicia, y que conforme vayan transcurriendo las rondas de negociaciones podrían abrirnos el panorama de lo que cabría esperar para el próximo año.

A pesar de los esfuerzos que se han realizado por acelerar las negociaciones y finalizar a más tardar al cierre del 2017, la probabilidad de que eso suceda ha disminuido con el paso de las reuniones, por lo que este proceso podría durar hasta el próximo año. Lo que sí se espera es que en las próximas rondas se traten temas de mayor complejidad de los que se han revisado en las tres rondas anteriores y que podrían incluir: asuntos laborales, reglas de origen y el intercambio de algunas especies del sector agrícola, entre otros.

Justo hoy inicia, en territorio estadounidense, la cuarta ronda de negociaciones del TLCAN, misma que concluirá el próximo 15 de octubre. Esperaremos a ver qué propuestas se ponen sobre la mesa, la factibilidad, así como el impacto de lo que se vaya acordando entre los tres países miembros.

*Montserrat Araujo Nagore es analista en Interacciones Casa de Bolsa.