El presidente Andrés Manuel López Obrador se siente cada vez más cómodo hablando de responsabilidad social y desarrollo sustentable. Y eso, a todos quienes vivimos de cerca estos temas, nos debe no sólo llamar la atención, sino provocar una reflexión profunda.

En los largos espacios que el presidente utiliza para manifestar sus diversos posicionamientos y marcar su agenda política; es decir, durante sus conferencias mañaneras, ha tocado estos temas en varias ocasiones.

Sólo algunos, por no decir muy pocos, medios de comunicación, como es el caso de ExpokNews, han llevado al presidente a reconocer la importancia de la responsabilidad social y el rol activo de la Iniciativa Privada en sus conferencias matutinas.

“Es una prioridad”, ha dicho de la responsabilidad social, entre otras contundentes frases como “queremos empresas éticas”, “impulsamos el desarrollo sustentable”, “promovemos la Agenda 2030”, “podemos crecer y proteger al medio ambiente”.

Su forma de entender el desarrollo también ha dejado patente su convicción por impulsar los aspectos sociales de la mano de los económicos. Incluso, no ha dudado en dejar claro que para él hablar de crecimiento es referirse a la “riqueza de unos cuantos”, mientras que el desarrollo involucra otros aspectos que, para quienes entendemos de responsabilidad social, están estrechamente relacionados con el desarrollo sustentable.

El presidente tampoco ha dejado pasar la oportunidad para enfatizar que tiene una buena relación y trabaja de manera coordinada con el sector empresarial, al que invita reiteradamente a comportarse de manera ética, íntegra, sin corrupción.

Apenas hace unos días, López Obrador sostuvo una reunión con los líderes de las más importantes cámaras empresariales del país, en la cual estuvo presente también la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín.

Con todo esto y de manera paralela, el presidente también mantiene un discurso en el que privilegia por sobre todo la “rectoría” del Estado y la capacidad que tiene el gobierno, entiéndase federal, de dirigir el camino que deben tomar los otros actores sociales.

A preguntas expresas que se le han dirigido, en tres ocasiones desde ExpokNews, con el objetivo de conocer su opinión sobre el papel del empresariado, López Obrador divaga y comienza destacando las acciones gubernamentales y la línea que marca su administración.

¿Pueden ser compatibles estas dos posiciones? Por mucho que creamos en la necesidad de un orden gubernamental que regule un marco capaz de garantizar los derechos básicos como la alimentación, salud, educación y seguridad, entre otros, también es indiscutible la capacidad para impactar de manera positiva que tienen otros actores sociales, entre ellos las empresas.

Aún así, se requieren condiciones adecuadas que incentiven y contagien a asumir esta corresponsabilidad compartida por parte de las organizaciones, llámense corporativas, sociales, filantrópicas, etcétera.

Podemos anticipar que el presidente no va a cambiar su discurso, pero lo que sí podemos hacer es empujar a que se reconozca desde el primer nivel del gobierno federal que las empresas son unas aliadas indiscutibles del desarrollo sustentable y que, si se les deja fuera de las decisiones fundamentales que se toman en este país, corremos el riesgo de quedarnos con una visión de nación incompleta.

*Director general de Expok, agencia de asesoría y comunicación en responsabilidad social y sustentabilidad.