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Opinión

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5 temas de conversación sobre la economía y los mercados hoy

Ante la volatilidad en los mercados de renta variable y fija, presento 5 puntos a considerar:

La debilidad en la economía global no se ha extendido por completo. Europa (Alemania en particular) demuestra la mayor vulnerabilidad de acuerdo con los cálculos más recientes sobre el sentimiento de los inversionistas, manufactura, intercambio comercial y producción. En contraste, en EU el crecimiento se sostiene un poco mejor. La debilidad por sector es variable. Por ejemplo, en EU, manufactura, gasto de capital y externo (ej. exportaciones netas) enfrentan dificultades ante la disputa comercial de EU y China, pero el consumo (casi 70% del PIB de EU) es sólido ya que el empleo sigue siendo robusto y las ganancias salariales continúan superando a la inflación.

No se anticipa una recesión en EU ni global en los próximos 6-12 meses. Nuestra opinión el año pasado fue que las economías desarrolladas podrían naturalmente desacelerar su potencial en términos de oferta en su más largo plazo. En EU esto es alrededor de 2% del PIB real. En Europa, sería más cercano a 1% del PIB. No muy bueno, pero tampoco negativo y, en todo caso, no una recesión. Ahora, la desaceleración en los principales indicadores económicos de EU se parece a las de mediados de ciclo de 2011-12 y 2014-15. El consumo es el mayor soporte, hay que estar atentos a las tendencias en el empleo para ver si hay grietas en los pilares del consumo.

La continua inversión de la curva de rendimiento es preocupante. Como destaca la curva de rendimiento 2/10 años, que levemente se volvió negativa el 14 de agosto, es preocupante porque la curva de rendimiento es discutiblemente tanto predictiva como contribuyente. Muchos han debatido que la precisión predictiva de la curva de rendimiento se ha visto impedida por una política monetaria extraordinaria –esencialmente que los rendimientos de los bonos y precios se fijan artificialmente por los bancos centrales, no por las fuerzas del mercado. Coincidimos en que la facultad predictiva de la inversión podría verse impedida, pero dudamos de que haya perdido todo su valor. Tristemente, los inversionistas no lo sabrán hasta después de que ocurra, si la curva era predictiva de una recesión o no. Sin embargo, debatir la capacidad predictiva de una curva de rendimiento invertida deja de lado un punto clave: una curva invertida, si las condiciones persisten por tiempo suficiente, eventualmente puede crear fuerzas recesivas al limitar el aumento del crédito. Si vamos demasiado lejos, los bancos perderán incentivos para prestar, ya que el costo de los fondos en el extremo corto sobrepasa su ingreso por extender créditos en el extremo largo. Por lo anterior, tomamos la inclinación en deterioro de la curva como una señal de cautela.

Los efectos de una curva de rendimiento invertida tienen una permanencia altamente variable. Históricamente, el tiempo para la inversión de la curva, ya sea una recesión y /o un mercado bajista en las acciones, ha ido de nunca (una falsa señal) a algunos meses, a unos cuantos años –promediando 12-18 meses. Esto ha animado a algunos inversionistas a permanecer en activos de riesgo (o incrementarlos a medida que los rendimientos de los bonos de alta calidad caen) en vez de retirarse prematuramente. En este caso, los inversionistas deberán estar muy escépticos ante “el promedio”. En los mercados de hoy los precios que los activos reflejan fluyen instantáneamente y el dinero pasa por las venas de los mercados de capital más rápido que nunca. Así que los inversionistas que eligen “quedarse hasta el final” tienen que decidirlo ahora (no hay recesión) y saber cuándo retirarse después. Dudamos de que dicha proeza para medir los tiempos del mercado exista.

Los portafolios deben posicionarse con cautela por el intercambio riesgo/recompensa. Por ahora, nuestro escenario principal es de no recesión, pero vemos que el alza es limitada. Las ganancias en los próximos años crecerán, pero menos de lo planeado. Las valoraciones no son extremas, pero sí elevadas, lo que implica múltiples expansiones limitadas. No anticipamos que la medida relajada de la Fed cambie la jugada, ni esperamos mucho avance real en las negociaciones EU-China. Tomar precauciones no significa eliminar los activos de riesgo pero puede significar hallar menor volatilidad (enfatizar el valor, aumentar la cobertura o reducir la correlación con los mercados de renta variable), una forma de quedarse en el mercado con menor riesgo.

Los inversionistas pueden prepararse para una recesión sin apostar por ella.

*El autor es estratega en jefe de mercados de Natixis IM.

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