Saudi Aramco creó una subsidiaria para albergar su fondo de pensiones multimillonario y podría escindir su división de aviación, dijeron fuentes, mientras reestructura algunos activos no vinculados al petróleo y gas antes de su planeada oferta pública inicial (OPI) de acciones.

La medida está diseñada para hacer más eficientes las operaciones de Aramco y podría hacerla más fácil de valorar dado que el riesgo de su negocio sería más claro y eso podría conseguir un precio más alto para sus acciones, dijeron a Reuters fuentes financieras y de la industria.

“Esto hace a Aramco una compañía más eficiente”, comentó una fuente familiarizada con sus planes.

En el 2019

La salida a bolsa de Aramco, que probablemente tenga lugar el próximo año, es la parte medular del ambicioso proyecto gubernamental Vision 2030 para diversificar la economía del reino más allá del petróleo.

El príncipe heredero a la corona, Mohammed, ha dicho que prevé que la OPI valore a Aramco en un mínimo de 2 billones de dólares, lo que significa que una venta de 5% podría recaudar 100,000 millones de dólares para ayudar a financiar los proyectos de Vision 2030.

Analistas han valorado a Aramco en entre 1 billón y 1.5 billones de dólares.

Arabia Saudita a menudo ha dado a Aramco la tarea de realizar proyectos gubernamentales que tienen metas sociales y son demasiado grandes o abrumadores para el sector privado, como construir ciudades industriales, estadios y centros culturales.

El mayor exportador mundial de crudo también tiene sus propias escuelas, viviendas, aerolínea y hospitales que son usados por sus cerca de 55,000 empleados y sus familias.

Exportaciones de crudo iraní alcanzan máximos

Las exportaciones petroleras de Irán ascendieron a 2.7 millones de barriles por día (bpd) en mayo, reportó la agencia de noticias SHANA, un nuevo récord desde el levantamiento de las sanciones a Teherán en el 2016 pese a las amenazas de Washington de nuevos castigos.

El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo el 8 de mayo que Washington se retiraba del histórico acuerdo nuclear del 2015 con Irán y que impondría nuevas sanciones.

Irán exportó 2.4 millones de bpd de crudo el mes pasado, además de 300,000 bpd de gas natural condensado, según SHANA. Las exportaciones iraníes de abril habían sido de 2.6 millones de bpd.

Estimaciones de Petro-Logistics, con sede en Ginebra, sugirieron que los compradores de crudo iraní no se están apurando por recortar los volúmenes que piden al tercer mayor productor de la OPEP. Las sanciones estadounidenses fijan un período de 180 días en el que deben “liquidar” las compras.

Gran parte de las exportaciones iraníes de crudo, al menos 1.8 millones de bpd, van a Asia. La mayor parte del resto se destina a Europa y esos volúmenes son considerados por los analistas y operadores como los más vulnerables a verse limitados por sanciones de Washington. Las potencias europeas firmantes del acuerdo aún lo ven como la mejor opción para impedir que Teherán adquiera un arma nuclear, y por eso intensificaron los esfuerzos para salvar el pacto. El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, dijo que las potencias europeas deben proteger las ventas iraníes de petróleo de las sanciones de Estados Unidos y continuar comprando su crudo, si quieren que Teherán se mantenga en el acuerdo nuclear.