Noviembre marcó otro mes con un menor monto financiado en el mercado de deuda local en 2020 si se compara con igual periodo del año pasado.

Durante dicho mes, los corporativos mexicanos realizaron colocaciones por 11,872 millones de pesos, esto fue 44.8% por debajo de los 21,500 millones de pesos emitidos noviembre del 2019.

No obstante, para este mes de diciembre la expectativa es que se concreten emisiones por alrededor de 18,000 millones de pesos, en las que destacan la esperada oferta de bonos verdes a cargo de la desarrolladora de vivienda Cadu y Prologis, un Fideicomiso de Inversión en Bienes raíces (Fibra) por 500 millones de pesos y 250 millones de dólares, respectivamente.

Durante noviembre las empresas que acudieron a este mercado fueron Fibra Monterrey que hizo la primera emisión en dólares (100 millones), equivalente a 2,116 millones de pesos; Inmobiliaria Vinte con una colocación de 400 millones de pesos y la minorista Soriana que captó 1,500 millones de pesos.

Entre enero y noviembre de este año  los 11 meses del año, la actividad en el mercado mexicano de deuda privada de largo plazo ha sido mixta y con una caída significativa en el monto financiado a las empresas, respecto al año pasado. Así, el monto total colocado ha sido de 81,348 millones de pesos, 41% menos a lo visto en igual periodo del 2019 cuando se levantaron 137,704 millones de pesos.

Alta volatilidad

El mercado se ha visto impactado por la volatilidad causada por la pandemia y, particularmente, en noviembre por la incertidumbre por los resultados de las elecciones presidenciales de Estados Unidos. No obstante, las colocaciones no se han detenido completamente.

Carlos Hernández, analista senior de Masari Casa de Bolsa, explicó que la gran mayoría de las empresas mexicanas han recurrido al mercado de deuda durante este año principalmente para refinanciar sus pasivos.

“La colocación ha sido un poco más activa en esta parte final del año porque las empresas están buscando refinanciarse para hacer frente a sus obligaciones de corto plazo”, comentó.

El analista dijo que en el año se ha observado que las emisoras que tienen una mayor calificación crediticia han tenido una mejor recepción en el mercado.

“Lo que estamos observando es que los inversionistas están teniendo una mejor preferencia por las empresas con bajo riesgo crediticio”, añadió Carlos Herández.

El especialista consideró que en un entorno de bajas tasas de interés las empresas se han beneficiado al refinanciar su deuda con un menor costo de financiamiento, en la mayoría de los casos.

Finalmente opinó que para el próximo año es probable que la demanda de las empresas por financiamiento aumente. Lo anterior, ya que van a necesitar recursos para la continuidad de sus operaciones, para cubrir vencimientos de deuda o para sus planes de crecimiento.

judith.santiago@eleconomista.mx