Los pasivos contingentes de Pemex siguen siendo un riesgo crediticio, dijo Fitch Ratings,  aunque espera un mayor apoyo del gobierno de hasta el 1% del PIB por año durante los próximos años en forma de créditos fiscales y otras medidas para ayudar a financiar el flujo de caja negativo proyectado de la empresa productiva del Estado, en su nota de ratificación de calificación y perspectiva a México.

“Sigue siendo un factor de preocupación hacia adelante, el tema de Pemex, creo que ese no se ha eliminado, incluso me parece que la noticia de Fitch es buena en principio, pero todavía creo que hay varios retos, y uno de ellos es Pemex”, dijo Carlos González Tabares, director de Análisis y Estrategia de Monex.

Esta incertidumbre en torno a la empresa productiva se refleja en sus bonos. La compañía colocó en el mercado 1,500 millones de dólares de deuda en el mercado a una tasa del 7%, un diferencial cuantioso respecto al premio que pgan los bonos del Tesoro de 0.98%, lo que es reflejo de la poca confianza de los inversionistas, al tener que dar una prima tan alta.

Ramsés Pech, socio de Caraiva y Asociados-León & Pech Architects indicó que ante el menor presupuesto destinado para la petrolera, se ve muy complicado que pueda cumplir con las metas de negocio establecidas por la actual administración federal. Refiere que la única forma en que podría hacerlo sería a través de farm-outs. Advierte que también debería disminuir su deuda que asciende a más de 100,000 millones de dólares.

Luis Alvarado, analista de Banco Base dijo que los comentarios de Fitch respecto a Pemex no son positivos, pues reconocen que esperan que una inyección de capital, pero que la producción se mantendría horizontal o mermada hacia los siguientes dos años.

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