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La Bolsa se diversifica con nuevos instrumentos

La última década ha sido de intensa actividad para el mercado bursátil mexicano, pues han surgido una serie de instrumentos en los que los inversionistas pueden colocar sus recursos.

Ante la falta de empresas listándose en el mercado bursátil, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) amplió desde hace una década su anaquel de productos financieros y servicios de información.

Así es como a partir del 2009 comenzaron a desfilar por el centro bursátil nuevas alternativas de inversión para que el financiamiento fluya a diversos proyectos en distintos ramos del sector económico del país.

Tan sólo con la emisión de vehículos como CKD, Cerpis, fibras inmobiliarios y Fibras E, el monto financiado es cercano a 415,000 millones de pesos.

Los Certificados de Capital de Desarrollo (CKD) inauguraron la nueva era de instrumentos alternativos y hoy alcanzan ya un monto financiado de 115,049 millones de pesos, de acuerdo con información de la propia BMV.

“Lo que hemos visto en los últimos 10 años es un crecimiento y un auge importante de este instrumento porque hoy las afores mantienen más de 6% de sus activos en este tipo de inversiones”, consideró el especialista de CKD, Arturo Hanono.

Estos vehículos financian proyectos a largo plazo en los sectores de bienes raíces, infraestructura, energía, deuda, capital privado, entre otros. El que se lleva la mayor parte de este pastel es el sector de bienes raíces, pues concentra 31.7% de lo financiado. Le sigue el de capital privado con 25% y en tercer sitio se encuentra el de infraestructura con 20.1 por ciento. Mientras que en energía hay 13% y en activos financieros 10.2 por ciento.

Los Certificados de Proyectos de Inversión (Cerpis), los llamados “primos hermanos” de los CKD, también entran en el cajón de nuevos instrumentos, cuya novedad es que pueden invertir los recursos tanto en México como en el extranjero.

Según información de la BMV, este segmento alcanza las 17 colocaciones, con un  monto financiado de 24,376 millones de pesos.

A 125 años de su fundación, el mercado accionario mexicano sigue sin crecer. Este 2019 la economía del país atraviesa por momentos complicados y se cumplen dos años de la peor sequía de ofertas públicas iniciales (OPI).  

El último registro que se tiene es el de Grupo México Transportes, subsidiaria del conglomerado Grupo México, con una oferta por 19,000 millones de pesos celebrada el 10 de noviembre deL 2017.

“No hay condiciones suficientes para que haya una OPI porque estamos viendo que las valuaciones del mercado están castigadas porque las expectativas de crecimiento económico en el país son bajas. Entonces, los dueños de las empresas no quieren colocar en estos niveles y a los inversionistas tampoco les interesa participar en una empresa, cuyas expectativas pueden ser relativamente bajas”, explicó hace unos meses Carlos González Tabares, director de Análisis de Monex.

Pero el número de empresas que cotiza en Bolsa ha decrecido con el tiempo. En 1976, según datos del Banco Mundial, estaban listadas 410 emisoras, para 1982 este número se había reducido casi 50%, pues ya sólo se contaban con 215 empresas listadas.

El panorama no fue diferente para el 2000, pues únicamente 175 compañías estaban cotizando en la BMV; sin embargo, el declive continuó y hoy sólo se tienen 139 empresas públicas, un nivel similar al 2014.

Más en el anaquel del súper

Para seguir llenando los anaqueles del supermercado desde el 2005 se venía planeando el nacimiento de los Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (fibras). Pero fue hasta marzo del 2011 cuando debutó Fibra Uno hasta formarse un mercado con 15 emisoras. Todos ellos han levantado 240,000 millones de pesos de capital en Bolsa.

Este instrumento ha sido crítico para el desarrollo inmobiliario del país en sectores comerciales, oficinas, hoteles, planteles educativos, además de parques y naves industriales.

En el portafolio de inversión de los fideicomisos hay inmuebles icónicos como la Torre Mayor o Torre Virreyes, también hay centros comerciales reconocidos como Toreo Parque Central, Parque Delta o Midtown Jalisco.  

Una oferta similar fueron los Fibras E, son igual fideicomisos, pero su propósito es comprar y desarrollar proyectos de infraestructura y energía. 

A través de este nicho que es relativamente joven, se ha canalizado un financiamiento cercano a 35,000 millones de pesos. La primera cosecha se dio con la OPI de Promotora y Operadora de Infraestructura (Pinfra) en octubre del 2016; después vinieron la Comisión Federal de Electricidad y la constructora y concesionaria de infraestructura Prodemex.

Para financiar parte de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, se recurrió a este instrumento con el que se recabó 30,000 millones de pesos, pero ante la cancelación del proyecto el vehículo fue liquidado.

Sin duda uno de los hits de la BMV fue la creación de bonos verdes, sociales y sustentables. La misión de estos instrumentos de deuda es derramar el financiamiento para proyectos que demuestren beneficios ambientales y sociales.

También es relativamente nuevo este mercado que desde el 2016 a agosto de este año superó los 50,500 millones de pesos de recaudación tanto en el mercado público como en el privado.

Mercado global creciente

El Sistema Internacional de Cotizaciones ha sido otra de las innovaciones del Grupo BMV. A 16 años de haberse iniciado ya representa 42% del total del volumen operado en promedio por día, esto fue un crecimiento de 2% respecto al mismo periodo del año anterior.   

A junio de este año se registraron 2,100 valores extranjeros, de los cuales 50% corresponde a acciones de empresas y otro 50% a Exchange Traded Funds. 

Este mercado abrió la oportunidad a los inversionistas para invertir en grandes empresas extranjeras y reconocidas, como Amazon, Apple, Facebook, Netflix y Alibaba.

“Un factor adicional que ha incidido positivamente en el crecimiento del SIC es el cambio en el bono demográfico de México, ya que hoy en día hay una nueva generación de inversionistas que puede adquirir estos valores a través de dispositivos móviles o plataformas de negociación accesibles, así como cambios regulatorios”, explicó en su momento el presidente de la Bolsa Mexicana de Valores, Jaime Ruiz Sacristán.

Flujos extranjeros, Componente crítico

Las operaciones de extranjeros en el mercado local de capitales son el principal motor de la Bolsa mexicana, pues “cuando no opera la Bolsa estadounidense vemos niveles de operación en México hasta 90% inferiores al promedio de volumen de 30 días”, comentó Luis Alvarado, analista de Banco Base.

James Salazar, subdirector de análisis de CIBanco, destacó que hay una gran variedad de instrumentos en la Bolsa mexicana, lo que hace al mercado nacional más competitivo que el resto de América Latina, sin embargo, se encuentra rezagado frente a economías desarrolladas.

Asimismo, considera que uno de los principales retos para seguir siendo atractivos frente a inversionistas extranjeros es que la economía crezca, “y que no se vislumbren excesos de pérdidas de confianza”.

Indica que México es de los países más atractivos para invertir entre las economías emergentes, en especial entre América Latina, aunque hay cierta competencia con Brasil, y últimamente con Chile y Colombia.

“Tiene que ver con las perspectivas económicas, hay momentos en que México está bien posicionado y en otras lo está Brasil, en sentido estricto, a pesar de las dudas que hay sobre la situación económica, el país es visto de forma positiva entre los inversionistas extranjeros y mejor valorado que el resto de economías en América Latina”.

Con información de Claudia Tejeda

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