Vinte, desarrolladora inmobiliaria con enfoque sostenible, reportó que su flujo operativo (EBITDA) disminuyó 22.4%, a 433.6 millones de pesos, en el tercer trimestre de este año respecto a igual lapso de 2019.

La utilidad neta de la desarrolladora de vivienda también cerró el periodo con una reducción de 29.1%, al pasar de 354.5 millones de pesos a 251.4 millones de pesos, como resultado de un menor margen bruto durante los primeros nueve meses del 2020 comparado con el mismo periodo del 2019.

Igualmente, los ingresos de la compañía fueron menores a los del tercer trimestre del año pasado en 0.80%, cerrando en 922.3 millones de pesos.

“El tercer trimestre de 2020 mostró un gran dinamismo para la compañía, con una disminución de ingresos por escrituración de vivienda de solo el 1.2% comparado con el mismo periodo del año previo, considerando un entorno complicado para la actividad económica derivado de la pandemia”, destacó Vinte en el reporte publicado en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Durante los meses de julio a septiembre, la empresa escrituró 985 viviendas, lo cual fue 7.7% menos a las 1,067 viviendas escrituradas durante el mismo periodo del año anterior.

Vinte tiene su sede en la Ciudad de México y opera en el Estado de México, Querétaro, Hidalgo, Quintana Roo, Puebla y Nuevo León.

Dichas “entidades concentran, conjuntamente, el 41.6% del Producto Interno Bruto del país, el 33.6% de la población, así como el 37.6% de la demanda nacional de vivienda con acceso a una hipoteca, según información de Conapo, Inegi y Conavi.

La inmobiliaria reportó que al 30 de septiembre de 2020 mantuvo un nivel de endeudamiento de 2,593.6 millones de pesos, de los cuales 1,966.3 millones de pesos corresponden a financiamiento bursátil, mientras que 305.4 millones de pesos son de líneas corporativas de largo plazo y 321.8 millones en créditos puente de Jardines de Mayakoba (los cuales no cuenta con recurso para Vinte).

judith.santiago@eleconomista.mx