Una de las principales preocupaciones de los inversionistas extranjeros es la alta corrupción en México, lo que también ha significado un freno para su crecimiento económico, dijo el fundador Compass Group Holding, Manuel José Balbontín.

“Cuando instituciones mundiales de transparencia ponen a México a la altura de Pakistán y de Venezuela, en términos de corrupción y de cómo se está manejando la economía, es un desastre”, dijo.

En el Índice de Percepción de la Corrupción 2017, México ocupó la posición 135 de 180 naciones evaluadas, mientras que en el mismo estudio del 2016 se ubicó en el lugar 123 de 176.

México, la segunda economía más importante de América Latina, se ubicó al nivel de países como República Dominica, Papúa Nueva Guinea y Rusia.

Tras participar en el IX Seminario Internacional de Inversiones 2018, reiteró que el tema de la corrupción “truncó” a inversionistas tanto domésticos como institucionales, por lo que México registra tasas de crecimiento de 2.5% y no de 4 o 5% al que podría crecer.

No obstante, destacó que México tiene instituciones sólidas como el Banco de México y sus fundamentales macroeconómicos marchan bien.

“El problema fundamental y estructural de México no se llama ni Anaya, ni Meade ni López Obrador, hay un sistema intrínseco que hay que cambiar”, dijo.

Compas Group, la firma de asesores de inversiones independientes, opera en el país desde hace tres años; recientemente, anunció una nueva inversión por 300 millones de dólares para proyectos  inmobiliarios.

[email protected]economista.mx